Defensa de la Fe Católica

 

DEFENSA DE LA FE CATÓLICA

Dr. Jorge Rodríguez

A mis padres, mis modelos de fe

(Perú)

El presente no es un tratado de Apologética (Ciencia que expone las pruebas y

fundamentos de la verdad de la religión católica), pero sí un intento de brindar a los

católicos, textos bíblicos con algunos comentarios sobre los mismos, referentes a

temas que son motivos de controversia con los hermanos separados. Ya existe

abundante bibliografía e información en Internet sobre apologética, por lo cual este

humilde trabajo, es una pequeña contribución para los católicos a quiénes pueda

llegar. Espero no haber abundado en el comentario agregado a la compilación de

las citas de la Escritura, que de por sí son bastante claras. Quién desea ampliar sus

conocimientos sobre los temas tratados, puede recurrir a las páginas de Internet

recomendadas al final del presente documento o sino obtener algún libro al

respecto en cualquier librería católica. Ojalá estas líneas, basadas totalmente en la

Biblia (versión de Latinoamérica), sirvan para fortalecer la fe de los católicos, a

quienes va dirigido primordialmente y hagan reflexionar a los hermanos cristianos,

de otras denominaciones y que talvez también puedan leerlo. La obra la hace Dios,

nosotros no somos más que simples instrumentos suyos. ¡Un abrazo en Cristo

Jesús el Señor para todos los lectores de este compendio!

LA EUCARISTÍA: ¿PRESENCIA REAL O SIMBÓLICA DE CRISTO?

Este es el tema central de nuestra discusión, por eso es que la Eucaristía es llamada el

Sacramento de nuestra fe. Nosotros los católicos aceptamos, siguiendo las palabras del

mismo Jesús, que durante la Misa bajo las especies de pan y de vino, tras la consagración

por el sacerdote, se hace presente, realmente, Jesucristo: en Cuerpo, Sangre, Alma y

Divinidad. Para los judíos hablar del cuerpo y sangre de alguien, significaba hablar de la

totalidad de la persona. Por eso, Jesús, cuando instituye este sacramento, dice: ‘Esto es mi

cuerpo … Esta es mi sangre’. En otras palabras nos esta diciendo que en el pan y el vino

consagrados, se encuentra la plenitud de su persona. Como Jesús es Dios y Hombre

verdadero, entonces, se halla presente el Cuerpo, la Sangre, el Alma y Divinidad de Nuestro

Señor.

Veamos que ya en el Antiguo Testamento, se consideraba que era necesario el

derramamiento de sangre de la víctima ofrecida a Dios en reparación de los pecados:

Lv 5.9 Rociará con su sangre la pared del altar y derramará el resto de la sangre al

pie del altar: es un sacrificio por el pecado.

Lv 17.11 Porque el alma de todo ser viviente está en su sangre, y yo les di la sangre para que

la lleven al altar para el rescate de sus almas, pues esta

sangre paga la deuda del alma.

Hb 9.22 Según la Ley, la purificación de todo se ha de hacer con sangre, y sin derramamiento

de sangre no se quita el pecado.

Jesús es el nuevo cordero, el Cordero de la Nueva Alianza, el Cordero de Dios que quita

los pecados del mundo, como repite la Iglesia continuamente en todas las Misas que se

celebran a lo largo del mundo: ‘Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

Dichosos los invitados a esta cena’:

Jn 1.36 Mientras Jesús pasaba, se fijó en él y dijo: ‘Ese es el Cordero de Dios’.

Cuando Jesús instaura la Eucaristía, no habla en sentido figurado o simbólico, como

dicen equivocadamente nuestros hermanos protestantes. El lenguaje usado por Cristo

durante la Ultima Cena no puede ser más evidente. Jesús dice: ‘Esto ES mi cuerpo… Esta

ES mi sangre’ y no ‘Esto REPRESENTA …’. Nuestro Señor habla con claridad, sin dejar

lugar a dudas:

Mt 26.26-28 Jesús tomó pan, … lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: ‘Tomen y coman; esto

es mi cuerpo’. Después tomó una copa, … y se la pasó

diciendo: ‘Beban todos de ella: esto es mi sangre, la sangre de la Alianza que es

derramada por una muchedumbre, para el perdón de sus pecados’.

Mc 14.22,24 Se lo dio diciendo: ‘Tomen, esto es mi cuerpo’ … Y les dijo: Esto es mi

sangre, la sangre de la Alianza, que será derramada por una

muchedumbre’.

Lc 22.19-20 ‘Esto es mi cuerpo, que es entregado por Uds.’ … Esta copa es la alianza

nueva sellada con mi sangre, que es derramada por ustedes’.

1 Cor 11.23-25 El Señor Jesús, … , tomó pan y, … , lo partió diciendo: ‘Esto es mi cuerpo, que es

entregado por ustedes; hagan esto en memoria mía’ … Tomando

la copa, … dijo: ‘Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre. Todas las veces

que la beban háganlo en memoria mía’.

Y para reafirmar lo citado con anterioridad, Jesús dice también que su cuerpo es

VERDADERA COMIDA y su sangre, VERDADERA BEBIDA. Nos aclara que no habla con

simbolismos, sino que efectivamente el Cuerpo y Sangre que nos dará será realmente para

ser comido y bebido, como creemos en la Iglesia Católica. Para nosotros, la Eucaristía es la

presencia real de Cristo y no un mero símbolo, como creen los que están fuera de nuestra

Iglesia.

Jn 6.53 -54 Jesús les dijo: ‘En verdad les digo que si no comen la carne del Hijo del

Hombre y no beben su sangre, no tienen vida en ustedes. El que

come mi carne y bebe mi sangre vive de vida eterna, y yo lo resucitaré en el último

día’.

Jn 6.55-56 Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El

que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él.

Es cierto que esto resulta difícil de entender para algunos, como Jesús mismo ya nos lo

dice. Al igual que en el desierto, los israelitas dudaban de que Dios podría darles a comer

carne, así también cuando vino Cristo, los judíos cuestionaban el cómo les podría dar a

comer de su carne:

Nm 11.4 Los mismos israelitas se pusieron a quejarse. Decían: ‘¿Quién nos dará carne

para comer?’

Nm 11.18 Santifíquense para mañana, comerán carne … Pues Uds. dijeron: ¿Quién nos

dará carne para comer? … Yavé les dará carne y la comerán.

Jn 6.52 Los judíos discutían entre sí: ‘¿Cómo puede éste darnos a comer carne?’

Desde el principio, la Iglesia se reunía a celebrar la Eucaristía, entonces conocida como

Fracción del Pan. Lo hacían el primer día de la semana; es decir, el domingo. Tal y como lo

sigue haciendo la Iglesia Católica todos los domingos del año.

Hch 2.42 Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la convivencia, a la fracción del

pan y a las oraciones.

Hch 20.7 El primer día de la semana estábamos reunidos para la fracción del pan.

Lo que se repite en la Misa, durante la celebración de la Eucaristía tiene su origen en la

Palabra de Dios, como podemos ver a continuación. En la Misa se dice: ‘Anunciamos tu

muerte, proclamamos tu resurrección. Ven, Señor Jesús’. Esta aclamación se basa en el

siguiente texto:

1 Cor 11.26 Fíjense bien: cada vez que comen este pan y beben de esta copa están proclamando

la muerte del Señor hasta que vuelva.

Previa a la Comunión, es necesario haber confesado ante el sacerdote todos los

pecados mortales, de lo contrario el pecado que uno comete es de suma gravedad, como

nos dicen los siguientes textos bíblicos:

1 Cor 11.27 El que come el pan o bebe la copa del Señor indignamente, peca

contra el cuerpo y la sangre del Señor.

1 Cor 11.29 El que come y bebe indignamente, come y bebe su propia condenación por

no reconocer el cuerpo.

Para terminar, veamos algunos textos más que refuerzan lo que la Eucaristía significa

para nuestra Iglesia Católica

1 Cor 10.16 La copa de bendición que bendecimos, ¿no es comunión con la sangre de

Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el cuerpo de

Cristo?.

Jn 6.35,41 Jesús les dijo: ‘Yo soy el pan de vida’ … Los judíos murmuraban porque Jesús

había dicho: ‘Yo soy el pan que ha bajado del cielo’

Jn 6.48 ,50 Yo soy el pan de vida. Aquí tienen el pan que baja del cielo, para que lo

coman y ya no mueran.

Jn 6.51 Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá para

siempre. El pan que yo daré es mi carne.

Jn 6.58 Este es el pan que ha bajado del cielo … El que coma este pan vivirá para

siempre.

¿POR QUÉ DEBEMOS CONFESAR NUESTROS PECADOS ANTE EL SACERDOTE

(PENITENCIA)?

Muchos se preguntan el por qué debemos confesar nuestros pecados a un sacerdote, si

éste es tan o más pecador que nosotros. Valga la pena mencionar aquí que hasta el mismo

Papa tiene que confesarse y recibir la absolución de parte de su confesor. La realidad es

que nosotros los católicos no hacemos lo que se nos ocurre creer, como lo que sí hacen

nuestros hermanos protestantes, sino más bien, hacemos lo que Dios manda en su propia

Palabra. Si Jesús quiso que nosotros confesásemos nuestros pecados para recibir la

absolución por parte de sus sacerdotes, a quiénes otorgó el poder de perdonar pecados;

pues simplemente lo respetamos y lo ponemos en práctica porque es su voluntad y

nosotros no somos nadie para cuestionar a Dios, como hacen quienes no aceptan el

sacramento de la penitencia (o confesión).

Lev 5.5 En todos estos casos el que cometió el delito confesará primero su pecado.

Sir 4.26 No te avergüences de confesar tus pecados: no nades contra la corriente.

Aquí vemos, que ya en el Antiguo Testamento se habla de la confesión de los pecados.

No es un invento de la Iglesia Católica como dicen, equivocadamente, nuestros hermanos

separados. Podrían cuestionar que en todo caso eso sólo es en el Antiguo Testamento, pero

veamos que incluso antes de que Jesús inicie su vida pública, también confesaban sus

pecados cuando Juan el Bautista llamaba a la conversión al pueblo de Israel.

Mt 3.6 Y además de confesar sus pecados, se hacían bautizar por Juan en el río Jordán.

Mc 1.5 Toda la provincia de Judea y el pueblo de Jerusalén acudían a Juan para confesar

sus pecados y ser bautizados por él en el río Jordán.

Veamos a continuación el evangelio de Juan, cuando Jesús otorga a sus discípulos y a

sus sucesores el poder de perdonar o retener los pecados. Lógicamente, para poder

perdonar o retener pecados, quién tiene el poder de hacerlo debe conocer previamente cuál

es el pecado del que los confiesa, sino ese poder carecería de sentido, pues la absolución

de los pecados, dependería entonces del capricho de quien puede perdonarlos. El único

sentido correcto, es que primero el sacerdote, debe conocer los pecados de quien se

confiesa, para luego perdonarlos o retenérselos, de acuerdo a si hay o no arrepentimiento

de por medio.

Jn 20.23 ‘A quienes perdonen sus pecados, serán perdonados, y a quienes se los

retengan, les serán retenidos’.

Por último, cuando ya Jesús había ascendido al Cielo y se había iniciado la vida de la

Iglesia, encontramos que se practicaba la confesión por ser una orden de Cristo. Incluso,

Pablo, hace la aclaración de que en algunos casos es necesario investigar primero para

conocer los pecados de alguien, la única manera de hacerlo, lógicamente, era a través de la

confesión.

Hch 19.18 Muchos de los que habían aceptado la fe venían a confesar y exponer todo lo

que antes habían hecho.

Stgo 5.16 Reconozcan sus pecados unos ante otros y recen unos por otros para que sean

sanados.

2 Cor 2.10 A quien ustedes perdonen, también yo le perdono … Lo perdoné en

atención a ustedes en presencia de Cristo.

1 Tim 5.24 Hay personas cuyos pecados son notorios antes de cualquier

investigación; los de otros, en cambio, sólo después.

EL TEMA DE MARIA

¿QUIÉNES ERAN LOS LLAMADOS HERMANOS DE JESÚS?

El error de nuestros hermanos separados sobre este tema, parte de su desconocimiento

del significado del término HERMANO, como se usa en la Biblia (Sobre el significado de

este término, trataremos más adelante). Si leemos con cuidado, veremos que hasta los doce

años en que Jesús fue hallado en el Templo de Jerusalén, no se menciona en ninguna parte

de la Biblia que Jesús haya tenido más hermanos (en el sentido que nosotros entendemos,

es decir, hijos del padre y/o la madre). Si analizamos detenidamente, llegamos a la

conclusión de que resultaría ilógico – si es que María hubiese tenido más hijos – que,

durante doce años, ella y José no tuvieron ningún hijo además de Jesús, y sin embargo, en

18 años (hasta que Jesús cumplió treinta años e inició su vida pública), procrearon un

mínimo de 7 hijos, pues si así consideramos a los mencionados en Mateo y Marcos,

diríamos, equivocadamente, que así fue:

Mt 13.55-56 ‘¡Sus hermanos son Santiago, José, Simón y Judas! Sus hermanas también están todas entre

nosotros’ (Mc 6.3).

Si asumimos, según dicen los protestantes, que aquí se refiere a hermanos de padre y/o

madre, es lícito preguntarse, entonces: ¿es razonable pensar que María y José, tuvieron 7

hijos en 18 años, mientras que en los 12 años previos, no?. Por supuesto que suena

irracional. Y aún más, vemos que cuando se hace referencia a los “hermanos de Jesús” se

les llama con nombre propio, es decir se les trata como personas conocidas, personas

ADULTAS. Conviene recordar que los judíos consideran la mayoría de edad a los 12-13

años. Pues bien, si aquí se les llama por su nombre propio, deberíamos asumir que estos

“hermanos” eran ya adultos, por lo cual debían de tener un mínimo de 12 años. Entonces: Si

Jesús ya tenía 30 años y sus “hermanos” un mínimo de 12 años, debemos restar estos 12

años de la edad de Jesús, con lo cual nos queda 18, pero como ya vimos anteriormente, de

esos 18 años, durante sus 12 primeros años no se habla de ningún “hermano”, que era la

edad que Jesús tenía cuando fue encontrado en el Templo. Por lo mismo debemos restar

otros 12 años de los 18, con lo cual nos quedan 6 años. Por último, llegaríamos a una

conclusión, lógicamente errada, porque es imposible:

Si José y María, no tuvieron otros hijos aparte de Jesús, durante sus primeros 12 años

de vida, y tampoco los tuvieron en los 12 años previos a los 30 años de Jesús (por lo

explicado anteriormente, sobre la condición necesaria de que estos supuestos “hermanos”

debían de ser adultos), entonces; si tuvieron un mínimo de 7 hijos más, los debieron tener

en únicamente 6 años, es decir a un ritmo de un parto cada aproximadamente 10 meses.

¿Es esto aceptable? Pues sinceramente no creo que alguien en su sano juicio podría

aceptar semejante barbaridad. Todo por una sencilla razón: María y José no tuvieron más

hijos que Jesús.

Lc 2.48 ‘Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Tu padre y yo hemos estado muy angustiados’.

Pero veamos otro punto: cuando María responde al ángel, tras el anuncio de éste de

que iba a ser madre del Salvador: “¿Cómo puede ser eso, si yo soy virgen?”, notamos

claramente que no puede haber más que una sola explicación y que es la siguiente: María

pensaba permanecer virgen perpetuamente, es decir, ser célibe. Si no fuera así, no hubiera

hecho la pregunta mencionada, puesto que si hubiera pensado tener relaciones con José,

como cualquier otra mujer casada, al anuncio del ángel de que iba a ser madre, no habría

reaccionado con esa sorpresa, ya que habría asumido que el ángel se refería a un hijo que

tendría con José, su esposo. Pero, como María pensaba conservar la virginidad, tuvo que

sorprenderse y preguntar de esa forma al ángel, pues no estaba en sus planes el tener

relaciones carnales con José.

Lc 1.34 María entonces dijo al ángel: ‘¿Cómo puede ser eso, si yo soy virgen?’.

Además, Jesús, antes de morir, entregó a su madre al apóstol más amado, puesto que

sabía que si no lo hacía, ella quedaría sola, ya que era viuda y no contaba con otros hijos,

más que el mismo Jesús, lo cual demuestra una vez más que El fue su único hijo. Si María

hubiese tenido otros hijos no habría sido necesario que Jesús la encomendase con su

apóstol Juan.

Jn 19.27 Dijo al discípulo: ‘Ahí tienes a tu madre’. Y desde aquel momento el discípulo se

la llevó a su casa.

Por otro lado, para aclarar mejor el tema, veamos quiénes eran realmente estos

hermanos de Jesús, utilizando lo que la misma Palabra de Dios nos dice al respecto, y

veremos que todos ellos, no eran más que familiares o parientes, y no hermanos de padre

y/o de madre, como equivocadamente piensan algunos que están fuera de nuestra Iglesia:

Santiago y Judas, son parientes o “hermanos” como los llama la Escritura; incluso de

Judas se dice en el libro de los Hechos que era hijo de Santiago, pero, en el sentido bíblico,

sigue siendo su “hermano”. Ninguno de los dos, al comenzar sus Cartas se llama a sí

mismo: hermano de Jesús, sino mas bien, servidores de Cristo Jesús, además, Judas

mismo se reconoce como “hermano” de Santiago al iniciar su Carta. Ninguno de los dos

refiere ser hermano de Jesús, en el sentido de ser hijos del mismo padre y/o madre, por una

sencilla razón: Jesús fue hijo único de María. No debemos confundir a este Santiago, hijo de

Alfeo, con Santiago, hermano de Juan, hijo de Zebedeo. Por otro lado, este Judas (o Tadeo)

es diferente al Iscariote, que traicionó a Jesús.

Lc 6.15-16 Santiago, hijo de Alfeo, … Judas, hermano de Santiago.

Hch 1.13 Santiago, hijo de Alfeo, … y Judas, hijo de Santiago.

Stgo 1.1 Santiago, servidor de Dios y de Cristo Jesús el Señor.

Jd 1 Judas, servidor de Jesucristo y hermano de Santiago.

Tanto Santiago y Judas, “hermanos de Jesús”, son del grupo de los doce apóstoles.

Alguno podrá objetar que no existe prueba de que así sea, pero si revisamos lo que dice

Pablo en una de sus cartas, concluiremos que efectivamente fueron del grupo de los doce,

al menos Santiago:

Gal 1.19 Pero no vi a ningún otro apóstol fuera de Santiago, hermano del Señor.

Por último, vemos que tanto Santiago como José (otro “hermano” del Señor), son hijos

de la misma madre María. Aquí se le llama Santiago el Menor, para diferenciarlo del otro

Santiago, el Mayor, hermano de Juan.

Mc 15.40; Mt 27.56 María, madre de Santiago el Menor y de José.

Y para terminar, alguno que no se quiere convencer podría insistir que la María

mencionada, es María, madre de Jesús; pero, como vemos en la siguiente cita, Juan el

evangelista, la distingue de la Madre de Jesús, mencionándola a continuación y haciendo

referencia que era pariente suya, debido probablemente a lo cual sus hijos eran parientes o

“hermanos” de Jesús.

Jn 19.25 Cerca de la cruz de Jesús estaba su madre, con María, la hermana de su

madre, esposa de Cleofás.

EL SIGNIFICADO DEL TÉRMINO “HERMANO” EN LA BIBLIA

Para completar el sentido del tema anterior sobre María, veamos que la Biblia utiliza la

palabra “hermano” no solamente para referirse a los hijos de uno o ambos progenitores,

sino también a los parientes, a los miembros de una misma tribu, a los integrantes de un

mismo clan, una misma raza, de la misma religión, a las personas que tienen un mismo

oficio, a pueblos vecinos; entre otros sentidos. Por lo tanto, no se puede argumentar que

como en la Biblia se habla de hermanos de Jesús se refiere a que El tuvo más hermanos de

padre y/o madre, sino mas bien se hace referencia a sus parientes.

Comencemos por mostrar algunas citas bíblicas, que utilizan el término “hermano” para

referirse a parientes y no a hijos del mismo padre y/o madre, con sus respectivos textos

explicativos:

Gn 13.8 Abram le dijo a Lot: ‘Mira, es mejor que no haya peleas entre nosotros, ni entre mis

pastores y los tuyos, ya que somos hermanos’

Gn 14.14 En cuanto oyó Abram que los cuatro jefes habían llevado prisionero a su hermano Lot,

escogió trescientos dieciocho de sus hombres.

Gn 11.27-28 Terá fue padre de Abram, de Najor y de Harán. Harán fue padre de Lot.

Gn 11.31 Terá tomó consigo a su hijo Abram, a su nieto Lot, hijo de Harán, y a su nueva Saray, esposa

de Abram.

Gn 12.5 Abram tomó a su esposa Saray y a Lot, hijo de su hermano, con toda la fortuna que había

acumulado.

Gn 14.12 Se llevaron también con ellos a Lot, hijo del Hermano de Abram.

Gn 29.15 Labán le dijo (a Jacob): ‘¿Acaso porque eres hermano mío vas a trabajar para mí de

balde?’

Gn 29.10 Apenas Jacob vio a Raquel, hija de Labán, hermano de su madre.

Gn 29.13 Apenas supo Labán que Jacob era el hijo de su hermana, corrió a su encuentro.

2 Sm 13.1 Absalón, hijo de David, tenía una hermana muy bella llamada Tamar.

2 Sm 14.27 (Absalón) tuvo tres hijos y una hija que se llamaba Tamar y era muy bella.

Para reforzar lo dicho anteriormente, veamos otros textos bíblicos que muestran los

diversos sentidos de la palabra “hermano” en la Biblia:

Gn 24.60 Y bendijeron a Rebeca, diciendo: ‘Hermana nuestra, ojalá des vida a multitudes’.

Gn 25.18 Sus descendientes permanecieron en la región que se extiende desde Hevilá hasta Sur… Se

mantienen a distancia de todos sus hermanos.

Gn 27.37 Respondió Isaac: ‘Lo he hecho tu señor y señor de todos tus hermanos’.

Gn 29.4 Jacob dijo a los pastores: ‘Hermanos, ¿de dónde son ustedes?’.

Gn 31.54 Jacob ofreció un sacrificio en el monte y convidó a comer a todos sus hermanos.

Ex 2.11 Siendo Moisés ya mayor, se preocupó por sus hermanos …Le tocó ver cómo un

egipcio golpeaba a un hebreo, a uno de sus hermanos.

Lv 25.35 Si tu hermano pasa necesidad y ves que no puede salir del apuro, ayúdalo aunque

sea forastero o huésped, para que pueda vivir junto a ti.

Lv 25.36 Teme a tu Dios y haz que tu hermano pueda vivir junto a ti.

Lv 25.46 Pero tratándose de tus hermanos israelitas, no actuarás en forma tiránica, sino que los

tratarás como a tus hermanos.

Lv 25.47 Si el extranjero o el forastero que vive contigo adquiere bienes, y en cambio tu

hermano se empobrece al lado de él…

Lev 25.48-49 Después de haberse vendido le quedará el derecho de rescate; uno de sus

hermanos podrá rescatarlo. Lo rescatará su tío paterno, o el hijo de su

tío, o algún otro pariente cercano suyo dentro de su familia.

Nm 8.26 En adelante podrán ayudar a sus hermanos en la Tienda de las Citas, pero ya

no tendrán funciones. Así harás con los levitas.

Nm 20.14 Desde Cadés, Moisés mandó a decirle al rey de Edom: ‘Así habla tu hermano

Israel’.

Dt 15.7 Si se encuentra algún pobre entre tus hermanos, que viven en tus ciudades, …, no

endurezcas el corazón ni le cierres tu mano.

Dt 15.11 Nunca faltarán pobres en este país, …te doy yo este mandato: debes abrir tu mano a

tu hermano, a aquel de los tuyos que es indigente y pobre.

Dt 15.12 Si tu hermano, hebreo, varón o mujer, se vende a ti, te servirá durante seis años y al

séptimo lo dejarás libre.

Dt 17.15 Pondrás a tu cabeza un rey elegido por Yavé de entre tus hermanos. No

pondrás a tu cabeza un rey extranjero que no sea hermano tuyo.

Dt 18.15 Yavé hará que se levante para ti, de en medio de tus hermanos, un profeta

como yo.

Dt 18.18 ‘Yo haré que se levante de en medio de sus hermanos un profeta, lo mismo que

hice contigo’.

Dt 19.4 Mira en qué caso el que dio muerte a un hombre podrá refugiarse allí para salvarse: si hirió

involuntariamente a su hermano al que no tenía odio.

Dt 19.19 Le impondrán a él la pena que pretendía imponer a su hermano.

Dt 20.8 ‘¿Hay aquí algún hombre que tenga miedo …? Regrese inmediatamente a su casa para que no

contagie con su miedo a sus hermanos’.

Jos 17.3-4 Selofjad, …., no tenía hijos, sino solamente hijas… Ellas se presentaron …

diciendo: ‘Yavé ordenó por medio de Moisés que se nos diese posesión en medio de

nuestros hermanos’. Se les dio entonces una herencia en medio de los hermanos de su padre.

Jue 21.6 Los hijos de Israel se compadecieron de su hermano Benjamín.

2 Sm 1.26 Por ti estoy apenado, Jonatán, hermano mío … Tu amistad era par mí más

maravillosa que el amor de las mujeres.

1 Cr 5.13 Sus hermanos, por casas paternas, fueron: Miguel, Mesulam, Seba, Yoraim,

Yacán, Zía y Héber.

1 Cr 7.5 Sus hermanos, de todas las familias de Isacar, eran ochenta y siete mil esforzados

guerreros.

1 Cr 9.6 De los hijos de Zéraj: Seuel y sus hermanos: seiscientos noventa.

1 Cr 9.9 Y sus hermanos, según sus genealogías: novecientos cincuenta y seis. Todos

estos eran jefes de familias.

1 Cr 9.13 Y sus hermanos, jefes de sus casa paternas: mil setecientos sesenta hombres

aptos para los ejercicios del culto.

1 Cr 23.22 Hijos de Majlí: Eleazar y Quis. Eleazar murió sin tener hijos; sólo tuvo hijas, a las

que los hijos de Quis, sus hermanos, tomaron por esposas.

Esd 7.12,18 Artajerjes, rey de reyes, a Esdras: …‘Con el resto de la plata y el oro, harás lo que

mejor te parezca ti y a tus hermanos’.

Esd 8.24 Escogí a doce de los jefes de los sacerdotes y, además, a Serebías y a Jasabías, y con ellos

a diez de sus hermanos.

Neh 3.1 El sacerdote principal Eliasib y sus hermanos, los sacerdotes, se

encargaron de construir la Puerta de las Ovejas.

Neh 3.17,18 A continuación trabajaron los levitas … ; después sus hermanos: Binuy,

hijo de Jenadad, jefe de la mitad del distrito de Queilá.

Neh 5.5 Sin embargo, somos de la misma raza que nuestros hermanos.

Neh 5.7 Llamé la atención a los notables y a los consejeros, diciéndoles: ‘¿Por qué ustedes no

tienen lástima de sus hermanos?’.

Neh 5.8 Y les dije: ‘Nosotros hemos rescatado en la medida de nuestras fuerzas a nuestros

hermanos judíos que eran esclavos’.

Neh 12.7 Salu, Amoq, Jilquías, Jedaías. Estos tenían el mando entre los sacerdotes, sus

hermanos, en tiempos de Josué.

Neh 13.13 Los nombré a ellos porque eran considerados personas responsables. Su trabajo consistía

en distribuir los alimentos a sus hermanos.

1 Mac 2.40 Se dijeron: ‘No podemos hacer como nuestros hermanos, sino que

debemos luchar contra los paganos para defender nuestra vida’.

1 Mac 5.25 Allí encontraron a los nabateos, que los recibieron … y los pusieron al tanto de

lo que ocurría a sus hermanos de la región de Galaad.

1 Mac 5.32 (Judas) dijo a los de su ejército: ‘Luchemos hoy por nuestros hermanos’.

1 Mac 9.10 Judas les contestó: ‘Líbreme Dios de huir ante ellos. Si ha llegado nuestra hora,

moriremos como valientes por nuestros hermanos’.

1 Mac 10.18 ‘El rey Alejandro, a nuestro hermano Jonatán, paz’.

1 Mac 12.6 ‘Jonatán, sumo sacerdote, el senado de la nación, los sacerdotes y todo el pueblo de los

judíos, a los ciudadanos de Esparta, sus hermanos: paz’.

1 Mac 14.20 ‘Los jefes y el pueblo de Esparta, a Simón, Sumo Sacerdote, a los ancianos, a los

sacerdotes y a todo el pueblo de los judíos, sus hermanos’.

1 Mac 14.40 Pues sabía que los romanos consideraban a los judíos amigos, aliados y

hermanos, y habían recibido con honores a los mensajeros de Simón.

2 Mac 1.1 ‘A los hermanos judíos que viven en Egipto, los saludan sus hermanos judíos que

están en Jerusalén y en la región de Judea’.

2 Mac 5.23 Sí, este hombre tenía odio enorme a sus hermanos judíos.

2 Mac 15.14 Había dicho a Judas: ‘Este es el que ama a sus hermanos, el que ruega sin

cesar por el pueblo judío’.

Is 9.18 Nadie se compadece de su hermano, cada uno se come la carne de su

vecino.

Jer 34.9 Cada uno debía dejar libres a sus esclavos de raza hebrea, hombres o mujeres. Nadie debía

mantener en esclavitud a uno de sus hermanos judíos.

Zac 7.9 ‘Tomen decisiones justas, actúen con sinceridad, sean compasivos con sus

hermanos’.

Am 1.11 ‘Mi sentencia en contra de Edom por sus muchos crímenes será sin apelación. Porque ha

perseguido con espada a su hermano Israel’.

Abd 10 A causa de tu violencia contra tu hermano Jacob quedarás cubierto de vergüenza y

desaparecerás para siempre.

Jb 17.14 Al sepulcro le dije: ‘Tú eres mi padre’, y a los gusanos: ‘Mi madre y mis

hermanos’.

Jb 30.29 Me he hecho hermano de chacales, compañero de avestruces.

Tob 5.14 Tobit exclamó: ‘Que te conserves sano y salvo hermano. Eres de nuestra

parentela, de clase buena y honrada’.

Tob 6.10,13 Rafael dijo al joven: ‘Hermano Tobías… Tú tienes derecho de obtenerla; así que

escúchame hermano’.

Tob 6.14,15 ‘Hermano Azarías, he oído decir que esta joven ya ha sido dada a siete maridos …’

… Respondió el ángel: ‘Hermano, no te preocupes …’

Tob 7.1 Tobías dijo: ‘Hermano Azarías, vamos … a casa de nuestro hermano Ragüel’…

Lo saludaron y él respondió: ‘Bienvenidos sean, hermanos’.

Tob 7.3 Edna les respondió: ‘Hermanos, ¿de dónde son?’.

Tob 8.4 Tobías se levantó de la cama y dijo a Sara: ‘Levántate, hermana, y pidamos a

nuestro Señor que tenga misericordia’.

Tob 8.7 ‘Ahora, Señor, tomo a mi hermana con recta intención y no buscando el

placer’.

Cant 4.9 Me robaste el corazón, hermana mía, novia mía, me robaste el corazón con una

sola mirada tuya.

Cant 4.10,12 ¡Qué amorosas son tus caricias, hermana mía, novia mía!. Un jardín

cercado es mi hermana, mi novia, huerto cerrado.

Cant 5.1 He entrado en mi huerto, hermana mía, novia mía.

Cant 5.2 Oí la voz de mi amado que me llamaba: ‘Ábreme, hermana mía, compañera mía,

paloma mía, preciosa mía’.

Prv 18.9 El que flojea en su trabajo es hermano del que demuele.

Sal 15.3 El que no daña a su hermano ni al prójimo molesta con agravios.

Sal 133.1 ¡Qué bueno y qué tierno es ver a esos hermanos vivir juntos!

Mt 5.22 Pero yo les digo: Si uno se enoja con su hermano, es cosa que merece juicio. El que

ha insultado a su hermano, merece ser llevado …

Mt 5.23 Por eso, si tú estás para presentar tu ofrenda ante el altar, y te acuerdas de que tu

hermano tiene algo contra ti, deja allí mismo tu ofrenda ante el

altar y vete antes a hacer las paces con tu hermano.

Mt 7.3 ¿Qué pasa? Ves la pelusa en el ojo de tu hermano, … ¿Y dices a tu

hermano: Déjame sacarte esa pelusa. Hipócrita, saca primero el tronco que

tienes en tu ojo y así veras mejor para sacar la pelusa del ojo de tu hermano.

Lc 17.3 Si tu hermano te ofende, repréndelo; y si se arrepiente perdónalo.

Jn 20.17 Jesús le dijo: ‘Suéltame, pues aún no he subido al Padre. Pero vete donde mis

hermanos y diles: Subo a mi Padre, que es Padre de ustedes’.

Hch 9.17 Salió Ananías, entró en la casa y le impuso las manos diciendo: ‘Hermano Saulo, el Señor

Jesús, el que se te apareció …’

Hch 21.20 Dieron gloria a Dios por lo que escuchaban, pero luego le dijeron: ‘Bien sabes,

hermano, cuántas decenas de millares de judíos …’

Rom 14.21 Mejor es abstenerse de carne, vino o de cualquier otra cosa, si eso puede ser causa de

tropiezo para tu hermano.

Rom 16.14 Saluden a Asíncrito, a Flegón, a Hermes, a Patrobas, a Hermas y a los hermanos

que están con ellos.

1 Cor 7.12 ‘Si algún hermano tiene una esposa que no es creyente, pero acepta vivir con

él, que no la despida’.

2 Cor 1.1 Pablo, apóstol de Cristo Jesús por voluntad de Dios, y el hermano Timoteo saludan a la

Iglesia de Dios.

Ef 6.21 Si quieren noticias de mí y de lo que hago, se las dará Tíquico, nuestro hermano

querido y ministro fiel en el Señor.

Fil 2.25 Me pareció necesario devolverles a nuestro hermano Epafrodito, que trabajó y luchó

a mi lado, y al que ustedes enviaron.

1 Tes 4.6 Que nadie ofenda a su hermano o hermana en esta materia o se aproveche de él.

Flm 1-2 Carta de Pablo, preso de Cristo Jesús, y Timoteo nuestro hermano, a Filemón nuestro

querido compañero de trabajo, a nuestra hermana Apia.

Heb 8.11 Nadie tendrá ya que enseñar a su compatriota o a su hermano diciéndole: ‘Conoce al

Señor’.

Stgo 1.9 El hermano de condición humilde debe alegrarse cuando su situación mejora.

1 P 5.12 He recurrido a Silvano, nuestro hermano, para escribirles estas breves líneas.

1 Jn 2.9 Si alguien piensa que está en la luz mientras odia a su hermano, está aún en las

tinieblas.

3 Jn 3 Grande ha sido mi alegría al oír alabar tu verdad a los hermanos que

llegaron, puesto que vives en la verdad.

¿QUIÉN ES MARIA PARA LA IGLESIA?

María es la Madre de Jesús y por tanto es la Madre de Dios, porque Jesús es Dios, como

ya veremos más adelante. María es la Reina del Universo, porque Jesús es el Rey del

Universo, y la madre de todo rey es también reina. María intercede ante su hijo por nosotros,

como lo hizo en las Bodas de Caná, y como también demostraremos, lo pueden hacer las

personas santas que ya viven en presencia de Dios. María es modelo de los cristianos por

sus virtudes. María es nuestra madre, pues como dice el libro del Apocalipsis, son hijos de

la Mujer (Ap 12), los que siguen los mandamientos de Dios. Si nosotros nos consideramos

realmente cristianos y cumplidores de los mandatos del Señor, tenemos que aceptar que

María es nuestra Madre, es la Madre de la Iglesia. Por otro lado, ya Jesús nos la dejó como

Madre en la persona de su apóstol Juan, mientras agonizaba en la cruz, y así como aquél la

recibió en su casa desde aquel día, nosotros también debemos recibirla en nuestras vidas si

es que realmente nos llamamos cristianos. Todo verdadero cristiano tiene que amar y

venerar a María, pues es la Madre de nuestro Salvador, la llena de gracia, la bienaventurada,

llena del Espíritu Santo.

Ya desde el principio, Dios anuncia enemistad entre Satanás y entre la Mujer. María es la

nueva Eva, así como Jesucristo es el nuevo Adán. Es una nueva creación:

Gn 3.15 ‘Haré que haya enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya. Ella te

pisará la cabeza …’

María es la Madre de Dios, no porque se le haya ocurrido a la Iglesia Católica, como

dicen muchos hermanos protestantes, sino porque la misma Palabra de Dios, el Espíritu

Santo a través de los labios de Isabel, así lo proclama. Cuando la llama Madre de mi Señor,

le está diciendo la Madre de mi Dios. Recordemos que Isabel era esposa de Zacarías,

sacerdote de Dios y por lo tanto, no era ignorante sobre el sentido de sus palabras; además,

lo dijo estando llena del Espíritu:

Lc 1.43,45 ‘¿Cómo he merecido yo que venga a mí la madre de mi Señor? ¡Dichosa

tú por haber creído que se cumplirían las promesas del Señor!’.

Decir que María es solamente madre de la naturaleza humana de Jesús, como dicen los

hermanos separados, es una completa herejía, puesto que Jesús es Dios-Hombre, es una

persona con dos naturalezas indivisibles. Justamente en eso consiste el misterio de la

Encarnación: en que Dios tomó la naturaleza humana, se hizo hombre. Una madre lo es de

la persona y no de la naturaleza. Para aclarar el tema, veamos como ejemplo nuestra propia

vida: nuestro espíritu no procede de nuestra madre, sino de Dios. No por eso se nos

ocurriría la barbaridad de decir que nuestra mamá es sólo madre de nuestro cuerpo pero no

de nuestro espíritu. Nuestra madre lo es de nuestra persona. Así igual, la naturaleza divina

de Cristo no procede de María, pues Jesús es Dios increado, eterno; pero su humanidad si

procede de ella, por eso es su hijo. Como el Hijo es Dios, su madre: María, es madre de

Dios.

A continuación, encontramos algunos textos que nos hablan de María, para que

comprendamos mejor lo que ella es para la Iglesia:

Cant 6.10 ¿Quién es esta que surge como la aurora, bella como la luna, brillante como el

sol, temible como un ejército?

Mt 1.22 Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del

profeta: la virgen concebirá y dará a luz un hijo.

Is 7.14 El Señor, pues, les dará esta señal: La joven está embarazada y da

a luz un varón a quien le pone el nombre de Emmanuel.

Mt 2.11 Al entrar a la casa vieron al niño con María, su madre; se arrodillaron y le

adoraron. Le ofrecieron sus regalos de oro, incienso y mirra.

Lc 1.28 Llegó el ángel hasta ella y le dijo: ‘Alégrate, llena de gracia, el Señor está

contigo’.

Lc 1.30 Pero el ángel le dijo: ‘No temas María, porque has encontrado el favor de Dios’.

Lc 1.38 Dijo María: ‘Yo soy la servidora del Señor, hágase en mí tal como has dicho’.

Lc 1.42 (Isabel) exclamó en alta voz: ‘¡Bendita tú eres entre las mujeres y bendito el fruto

de tu vientre!’

Lc 1.47-48 ‘Mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador, porque se fijó en su humilde

esclava’.

Lc 2.19 María, por su parte, guardaba todos estos acontecimientos y los volvía a

meditar en su interior.

Lc 2.34-35 ‘Será una señal impugnada en cuanto se manifieste, mientras que a ti misma una

espada te atravesará el alma’.

Lc 2.51 Posteriormente siguió obedeciéndoles (a María y José). Su madre, por su parte,

guardaba todas estas cosas en su corazón.

Jn 2.5 Jesús le respondió: ‘Mujer, ¿por qué te metes en mis asuntos? …’ Pero su madre dijo

a los sirvientes: ‘Hagan lo que él les diga’.

Jn 19.26-27 Jesús, al ver a la Madre, … dijo a la Madre: ‘Mujer, ahí tienes a tu hijo’.

Después dijo al discípulo: ‘Ahí tienes a tu madre’.

Hch 1.14 Todos ellos perseveraban juntos en la oración en compañía de algunas mujeres,

de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.

Ap 11.19 Entonces se abrió el Santuario de Dios en el Cielo y pudo verse el arca de la

Alianza de Dios dentro del Santuario.

Ap 12.1-2 Apareció en el cielo una señal grandiosa: una mujer, vestida de sol, con la

luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su

cabeza. Esta embarazada y grita de dolor, porque le ha llegado la hora de dar a luz.

Ap. 12.5 Y la mujer dio a luz un hijo varón, que ha de gobernar a todas las naciones

con vara de hierro.

Ap 12.17 El dragón se enfureció contra la mujer y se fue a hacer la guerra al resto de sus

hijos, es decir, a los que observan los mandamientos de

Dios y guardan el mensaje de Jesús.

Para terminar, veamos que solamente los católicos proclamamos como bienaventurada

a María. De generación en generación, únicamente la Iglesia Católica le canta a María, la

venera por ser Madre de nuestro Señor, la proclama feliz. Los que no lo hacen, simplemente

desobedecen la Palabra de Dios:

Lc 1.48-49 ‘Desde ahora todas las generaciones me llamarán feliz. El Poderoso

ha hecho grandes cosas por mí’.

LOS SANTOS VIVEN, INTERCEDEN Y HACEN MILAGROS

En primer lugar, hay que destacar que todos en la Iglesia estamos llamados a interceder

los unos por los otros, es decir, a pedir por las necesidades de los demás. Un despistado,

malinterpretando la Palabra de Dios, podría decir que Jesús es el único intercesor o

mediador entre Dios y los hombres, como dice la Biblia y que no hay otro intercesor fuera

de El. Pero, hay que aclarar que cuando nosotros intercedemos, al hacerlo en el Nombre de

Jesús, y al ser nosotros parte de su Cuerpo Místico, es El quien al fin de cuentas resulta

siendo el intercesor. En todo caso veamos, las citas bíblicas que confirman lo que aquí

afirmamos: que todos en la Iglesia podemos interceder por los demás:

Gn 18.31 Abraham insistió: ‘Sé que es una osadía de mi parte hablar así a mi Señor; pero, ¿y si se

encuentran allí solamente…?’

Ex 32.30 ‘Voy a subir donde Yavé. Ojalá pueda obtener por ustedes el perdón de este

pecado’

Nm 12.11,13 Aarón le dijo entonces a Moisés: ‘Te lo suplico, Señor, no nos hagas

pagar este pecado’. Entonces Moisés suplicó a Yavé.

Nm 21.7 El pueblo fue a ver a Moisés y le dijo: ‘Hemos pecado… Ruega a Yavé por

nosotros…’ Moisés oró por el pueblo.

1 Re 13.6 El rey dijo al hombre de Dios: ‘Por favor, suplica a Yavé, tu Dios, y ruega por mí,

para que pueda doblar mi brazo’.

Jer 15.11 ¿No intercedí ante ti, por mis enemigos, en el tiempo de la desgracia y de la

angustia? Tú lo sabes.

Jer 37.3 El rey Sedecías ordenó … que fueran donde el profeta Jeremías, con este recado: ‘Ruega

por nosotros a Yavé’.

Jb 42.10 Yavé hizo que la nueva situación de Job superara la anterior, porque había intercedido

por sus amigos.

Mt 8.5-6 Se le acercó (a Jesús) un capitán de la guardia, suplicándole: ‘Señor, mi muchacho

está en cama, totalmente paralizado’.

Mt 15.23 Entonces sus discípulos se acercaron y le dijeron: ‘Atiéndela, mira como

grita detrás de nosotros’.

Mt 20.20 Entonces la madre de Santiago y Juan se acercó con sus hijos a Jesús y se

arrodilló para pedirle un favor.

Mc 7.26 Esta mujer era de habla griega y de raza sirofenicia, y pidió a Jesús que echara al

demonio de su hija.

Mc 5.23 Al ver a Jesús, se postró a sus pies suplicándole: ‘Mi hija está

agonizando; ven e impón tus manos sobre ella para que se mejore’.

Lc 7.4 Llegaron donde Jesús y le rogaron insistentemente, diciéndole: ‘Este

hombre se merece que le hagas este favor’.

Jn 2.3 Sucedió que se terminó el vino preparado para la boda … Entonces, la madre de

Jesús le dijo: ‘No tienen vino’.

Hch 8.24 Simón respondió: ‘Rueguen ustedes al Señor por mí, para que no venga sobre mí

nada de lo que me han dicho’.

Rom 15.30 Pero les ruego, hermanos, en nombre de Cristo Jesús nuestro Señor y del amor,

fruto del Espíritu, que recen a Dios por mí.

Ef 6.18 Perseveren en sus oraciones sin desanimarse nunca, intercediendo en favor de

todos los santos, sus hermanos.

2 Cor 1.10-11 (Dios) seguirá amparándonos, siempre que ustedes nos ayuden con sus

oraciones. Sin son muchos los que piden por nosotros…

2 Cor 9.14 Rogarán a Dios por ustedes y les tendrán cariño por la maravillosa gracia que

derramó sobre ustedes.

2 Cor 13.9 Y pedimos a Dios que ustedes lleguen a la perfección.

Fil 1.3-4 Doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de ustedes, es decir, en mis oraciones

por todos ustedes a cada instante.

Col 1.3 En todo momento oramos por ustedes y damos gracias a Dios.

Col 1.9 Por eso, tampoco nosotros hemos cesado de rezar por ustedes.

Col 4.3 Oren también por nosotros, para que Dios nos dé palabras y pueda yo anunciar

el misterio de Cristo.

Col 4.12 Es un buen servidor de Cristo Jesús que siempre está orando fervientemente por

ustedes para que sean perfectos.

1 Tes 5.25 Hermanos, rueguen también por nosotros.

1 Tim 2.1 Ante todo recomiendo que se hagan peticiones, oraciones, súplicas y acciones de

gracias por todos, sin distinción de personas.

2 Tes 1.11 Estos son nuestros pensamientos en todo momento mientras rogamos por ustedes.

2 Tes 3.1 Por lo demás, hermanos, rueguen por nosotros, para que la palabra del Señor prosiga

su carrera y consiga el premio.

2 Tim 1.3 Doy gracias a Dios, a quien sirvo con conciencia limpia …, cuando constantemente te

recuerdo en mis oraciones noche y día.

Hb 13.18,19 Rueguen por nosotros, … Les ruego encarecidamente que recen a Dios para que

cuanto antes pueda volver a Uds.

Stgo 5.16 Recen unos por otros para que sean sanados. La súplica del justo tiene mucho poder

con tal de que sea perseverante.

Encontramos también en la Biblia, que Dios concede perdón de pecados o bendiciones

de todo tipo gracias a la intercesión de una persona santa:

Gn 20.7,17 ‘El rogará por ti y vivirás’… Entonces Abraham oró por Abimelec, y Dios

curó a Abimelec, a su esposa y a sus esclavos.

Nm 14.20 Yavé respondió (a Moisés): ‘Ya que tú me lo pides, lo voy a perdonar’.

Nm 17.12-13 Aarón puso el incienso e hizo la expiación por el pueblo; se paró en

medio de los muertos y de los vivos, y el flagelo se detuvo.

Jb 42.8 ‘Mientras que mi servidor Job rogará por ustedes… Los perdonaré en

consideración a él’.

Los hermanos separados podrán objetar que sí se puede interceder; pero, sólo mientras

estamos en esta vida mas no cuando la persona santa está en la otra vida. Para refutar esta

posición, veamos lo que nos dice el libro de los Macabeos, donde encontramos que

personas santas, ya muertas, pero que por su vida virtuosa están en presencia de Dios en el

Cielo, siguen intercediendo por nosotros:

2 Mac 15.14 ‘Este es el que ama a sus hermanos, el que ruega sin cesar por el pueblo

judío y por la Ciudad Santa. Es Jeremías, el profeta de Dios’.

2 Mac 15.12 (Judas) había visto a Onías, antiguo jefe de los sacerdotes. Este, con

las manos levantadas, estaba orando por toda la comunidad judía.

Leamos; además, que incluso los ángeles y los poderes celestiales, presentan nuestras

plegarias ante Dios en el Cielo, en otras palabras: interceden también por nosotros.

Tob 12.12 Cuando tú y Sara rezaban, yo presentaba tus oraciones al Señor.

Ap 5.8 Lo mismo hicieron los veinticuatro ancianos que tenían … copas llenas de

perfumes, que son las oraciones de los santos.

Ap 8.3 Se le dieron muchos perfumes: las oraciones de todos los santos que iba

a ofrecer en el altar de oro colocado delante del trono.

Ap 8.4 Y la nube de perfumes, con las oraciones de los santos, se elevó de las

manos del ángel hasta la presencia de Dios.

Por último, veamos en la Biblia, que los santos han realizado hechos prodigiosos y

milagros, incluso después de muertos, porque ellos ya gozan de la presencia de Dios. Lo

que podían realizar con el poder de Dios en esta vida, lo siguen realizando ahora con mayor

razón, puesto que viven en la presencia continua de Dios:

2 Re 13.21 Tiraron el cadáver al sepulcro de Eliseo …, pero el hombre, al tocar los huesos

de Eliseo, cobró vida y se puso de pie.

Sir 48.13 Nada fue imposible para él (Eliseo) y hasta en el sueño de la muerte hizo

obra de profeta.

Sir 48.14 (Eliseo) en vida hizo prodigios, y después de muerto, todavía obró milagros.

Por todas estas razones, es que los católicos creemos firmemente, cimentados en lo

que nos dice la Palabra de Dios, que María, los ángeles y todos los santos; están viviendo

en la presencia de Dios e intercediendo continuamente por nosotros, alcanzándonos,

cuando así es la voluntad divina, las gracias que les pedimos. No son ellos quienes hacen el

milagro, es Dios quien a través de ellos nos lo concede.

¿SUCEDEN MILAGROS USANDO RELIQUIAS?

Otra cosa que frecuentemente nos cuestionan los hermanos separados es el por qué

nuestro respeto especial a vestimentas, utensilios o restos mortales, pertenecientes a

alguna persona santa. En esto hay que responderles que no es que consideremos que

dichas reliquias tienen un poder especial en sí mismas, pero sí creemos que Dios, por su

poder y valiéndose de nuestra fe, las puede utilizar como medios para concedernos un

milagro, una bendición, una gracia; siempre y cuando, lógicamente, vaya de acuerdo con su

voluntad. En la Escritura, encontramos algunos ejemplos sobre el particular:

2 Re 13.21 Pero el hombre, al tocar los huesos de Eliseo, cobró vida y se puso de pie.

Mt 14.36 Le rogaban que los dejara tocar al menos el fleco de su manto, y todos los que lo

tocaron quedaron totalmente sanos.

Mc 5.28-29 ‘Si logro tocar aunque sea su ropa, sanaré’. Al momento cesó su hemorragia

y sintió en su cuerpo que estaba sana.

Mc 6.56 Ponían a los enfermos en las plazas y le rogaban que les dejara tocar al menos

el fleco de su manto.

Hch 5.15 Para que por lo menos su sombra (de Pedro) cubriera a alguno de ellos.

Hch 19.12 Hasta el punto que imponían a los enfermos pañuelos o ropas que él

(Pablo) había usado, y mejoraban.

¿ES PROHIBIDO IMITAR A LAS PERSONAS QUE LLEVAN UNA VIDA SANTA?

Muchos amigos que viven fuera de nuestra Iglesia Católica, dicen que ellos solamente

siguen e imitan a Cristo y a nadie más, que no necesitan otro modelo de vida que el de

Jesús. Nosotros los católicos también pensamos igual, pero no olvidemos que como

integrantes de la Iglesia, todos somos parte del Cuerpo Místico de Cristo, por lo tanto, el

imitar las virtudes de una persona en particular, santa, no niega ni contradice lo anterior;

puesto que todas las cosas positivas que posea esta persona santa son gracias a Jesús que

actúa en ella. En otras palabras, cuando imitamos a un santo o persona virtuosa, es al

mismo Cristo a quien imitamos. En todo caso, para que no queden confusiones al respecto,

veamos lo que la misma Palabra de Dios nos dice:

1 Cor 4.16 Por lo tanto les digo: sigan mi ejemplo.

1 Cor 10.33 Hagan como yo, que no busco mi propio interés sino el de los demás.

1 Cor 11.1 Sigan mi ejemplo, como yo sigo el de Cristo.

Filip 3.17 Sean imitadores míos, hermanos, y fíjense en los que siguen nuestro ejemplo.

Gal 4.12 Les ruego, hermanos, que me imiten a mí.

1 Tes 1.6-7 A su vez se hicieron imitadores nuestros y del mismo Señor. De este modo

pasaron a ser un modelo para todos.

1 Tes 2.10 Ustedes son testigos, y Dios también, de que nos portamos como

santos, como hombres buenos y correctos …

1 Tes 3.12 Que el Señor los haga crecer más y más … y en el amor para con todos, imitando el

amor que sentimos por ustedes.

2 Tes 3.7 Ya saben como tienen que imitarnos.

2 Tes 3.9 Teníamos, por supuesto, el derecho de actuar en otra forma, pero quisimos ser para

ustedes un modelo que imitar.

1 Tim 1.16 Y fuera así un ejemplo para todos los que han de creer en él.

1 Tim 4.12 Trata de ser el modelo de los creyentes por tu manera de hablar, tu

conducta, tu caridad, tu fe y tu vida irreprochable.

Tit 2.7 Tú mismo serás un ejemplo para ellos cuando vean tu conducta, tu enseñanza

desinteresada, tu honradez …

Heb 6.12 No se vuelvan flojos, sino mas bien imiten a aquellos que por su fe y constancia

consiguieron al fin lo prometido.

Heb 13.7 Acuérdense de sus dirigentes que les enseñaron la palabra de Dios; miren como dejaron esta

vida e imiten su fe.

Stgo 5.10 Consideren, hermanos, lo que han sufrido los profetas que hablaron en nombre del Señor y

tómenlos como modelo de paciencia.

1 P 5.3 Sino mas bien traten de ser un modelo para su rebaño.

¿PERMITE LA BIBLIA HACER UNA REVERENCIA ANTE OTRA PERSONA?

Algunos hermanos separados se escandalizan o por decirlo bíblicamente “se rasgan las

vestiduras” al ver que nosotros los católicos brindamos reverencia, es decir un respeto

especial, a nuestro clero: al Papa, Obispos e incluso a nuestros Presbíteros (sacerdotes).

Pero, todo esto no tiene nada de extraño, puesto que en la Palabra de Dios, podemos

encontrar un gran número de citas que nos muestran que no existe nada de malo en

mostrar reverencia (veneración) a ciertas personas. Claro, no hay que confundir la

reverencia con la adoración, la cual sólo y exclusivamente se debe a Dios, pero mientras

sea una señal de respeto, cariño o admiración, no está condenada por la Biblia, como

podemos leer a continuación:

Gn 33.3 El (Jacob) mismo… se inclinó siete veces hasta el suelo antes de alcanzar a su

hermano.

Gn 33.6 Se acercaron las siervas de Jacob con sus hijos e hicieron profunda reverencia (ante

Esaú).

Gn 33.7 Se acercó Lía con sus hijos y se postraron; por último … José y Raquel y se

postraron (ante Esaú).

Gn 48,12 José … se postró delante de su padre hasta tocar el suelo con la cara

Gn 49.8 ‘A ti Juda, …, tus hermanos se inclinarán ante ti’.

Ex 18.7 Moisés salió al encuentro de su suegro, le hizo una profunda reverencia y lo besó.

Jos 5.14 Josué se postró rostro en tierra ante el ángel.

1 Cr 29.20 Y se arrodillaron para postrarse ante Yavé y ante el rey.

1 Cr 21.21 (Ornán) salió de la era para postrarse ante él (David), rostro en tierra.

1 Re 1.16 Entró, pues, Betsabé al cuarto del rey (David)… Se arrodilló delante de él,

inclinándose hasta el suelo.

1 Re 1.23 (Natán) se presentó ante él (David), inclinándose profundamente.

1 Re 1.31 Betsabé se arrodilló, inclinándose profundamente hasta el suelo, y

exclamó: ‘¡Qué viva por siempre mi señor, el rey David!’.

1 Re 2.13 Adonías, hijo de Jaguit, fue a encontrar a Betsabé, madre de Salomón, y se postró ante

ella.

1 Re 2.19 Se levantó el rey (Salomón) para recibirla y se postró ante ella (su madre Betsabé).

1 Re 18.7 Lo reconoció Abdías y, cayendo con el rostro en el suelo (ante Elías).

2 Re 1.13 Este (el jefe), al llegar, cayó de rodillas ante Elías.

2 Re 2.15 Del otro lado lo vieron los hermanos profetas de Jericó. Le salieron al encuentro, se

arrodillaron ante él (Eliseo).

2 Re 4.27 Llegó hasta el hombre de Dios (Eliseo) y se abrazó a sus pies.

2 Re 4.37 Y, cuando llegó, Eliseo le dijo; ‘Toma tu hijo’. Ella se postró a sus pies y luego salió,

llevándose al hijo.

1 Sam 24.9 Saúl se volvió para mirar y vio que David estaba inclinado hasta tocar el

polvo con su cara.

1 Sam 25.23,24 Cuando Abigail divisó a David, se bajó de su burro, se inclinó ante él y se

postró en tierra. Echándose a sus pies …

1 Sam 25.41 Ella (Abigail) postrándose en tierra dijo: ‘No soy mas que una esclava para lavar

los pies de los que sirven a mi señor David’.

1 Sam 28.14 Saúl comprendió que era Samuel, y se postró hasta tocar el suelo con su cara.

2 Sam 1.2 Al tercer día, llegó un hombre del campamento de Saúl. Al llegar a David, se agachó

tirándose al suelo.

2 Sam 9.6 Llegando al lado de David, Mipibaal, hijo de Jonatán y nieto de Saúl, se inclinó

hasta tocar el suelo con su cara.

2 Sam 14.4 La mujer fue, pues, a ver al rey, se inclinó hasta tocar el suelo con su cara y

dijo: ‘Ayúdame, rey’.

2 Sam 14.22 Joab se puso de rodillas con el rostro en tierra y bendijo al rey (David).

2 Sam 16.4 Y Sibá, arrodillándose, le dijo: ‘¡No sé como agradecértelo, oh rey (David), mi

señor!’.

2 Sam 18.28 Arrodillándose delante del rey (David), Ajimás le dijo: ‘Oh rey, bendigamos a

Yavé, tu Dios’.

2 Sam 24.19 Cuando Areuna vio pasar al rey (David) … salió y se postró en tierra.

Dn 2.46 Al oír esto, el rey Nabucodonosor se arrodilló delante de Daniel y ordenó que

se le ofreciera un regalo.

Tob 12.15 Temblaron entonces (Tobías y Tobit), y los dos cayeron con el rostro en tierra

(ante el ángel Rafael).

Rut 2.10 Al oír esto, Rut se inclinó profundamente hasta el suelo y le dijo (a Booz)…

Jd 14.7 (Ajior) una vez recuperado, se arrodilló a los pies de Judit y le dijo: ‘Bendita

seas en toda Judá …’

Mt 18.26 ‘El empleado, pues, se arrojó a los pies del rey, suplicándole’.

Mt 18.29 ‘El compañero se echó a sus pies y le rogaba’.

Hch 16.29 El hombre … después de encerrar bien a los demás presos, se arrojó temblando a

los pies de Pablo y Silas.

¿POR QUÉ HAY AUTORIDADES EN LA IGLESIA: EL PAPA

Alguna vez conversando con un hermano protestante me decía que no existe en la

Biblia ningún texto que mencione que en la Iglesia deba de haber autoridades. Me decía que

en su congregación todos se trataban igual y no había nadie superior a otro, que todos se

consideraban “hermanos”, entre otros argumentos. Pues, lo siento por él, pero la Palabra

de Dios es muy clara al respecto. Si bien es cierto, todos debemos servirnos mutuamente

en la Iglesia, como Cristo nos pide con su ejemplo, luego de realizar el lavado de los pies de

sus apóstoles; también es verdad que Jesús dejó instituida una autoridad en la Iglesia, que

es la encargada de determinar en última instancia qué enseñanza corresponde a la doctrina

cristiana y cual no, o por otro lado, qué persona forma parte de la Iglesia o por el contrario,

también determina quién es apartada de ella (como el caso de excomunión). La prueba de

que siempre ha existido autoridad en la Iglesia, desde el principio del cristianismo, la

podemos verificar con los siguientes textos:

Mt 18.18 Yo les digo: ‘Todo lo que aten en la tierra, lo mantendrá atado el Cielo, y todo

lo que desaten en la tierra, lo mantendrá desatado’.

Hch 15.23,28 ‘Los apóstoles y los hermanos con títulos de ancianos … Fue el parecer del

Espíritu Santo y el nuestro no imponerles…’

Hch 15.41 (Pablo) recorrió Siria y Cilicia confirmando a las Iglesias y entregando

las decisiones de los presbíteros.

Hch 20.17 Debido a eso, desde Mileto Pablo envió un mensaje a Efeso para convocar

a los presbíteros de la Iglesia.

Hch 20.28 ‘Cuiden …de todo el rebaño en el que el Espíritu Santo les ha puesto como

obispos (o sea, supervisores): pastoreen la Iglesia del Señor.

1 Cor 16.16 Ustedes, a su vez, acepten su autoridad así como la de cualquiera que coopere y

se dedique al servicio con ellos.

2 Cor 2.9 En realidad les escribí para comprobar si podía contar con ustedes y con su total

obediencia.

2 Cor 7.15 El (Tito) ahora, al recordar la obediencia de todos y el respeto lleno de

humildad con que lo recibieron…

2 Cor 10.2 No me obliguen, cuando esté ante ustedes, a actuar con autoridad, como

estoy decidido y como me atreveré a hacerlo.

2 Cor 10.6 Y estamos dispuestos a castigar toda desobediencia en cuanto

contemos con la total obediencia de ustedes.

2 Cor 13.10 Se lo digo desde lejos, para no tener que mostrarme duro entre Uds. con la

autoridad que el Señor me dio para edificar y no para destruir.

Gal 2.2 Fui para exponerles el evangelio que anuncio a los paganos … no sea

que estuviese haciendo o hubiera hecho un trabajo que no sirve.

Gal 2.6 En cuanto a los dirigentes de más consideración … no me pidieron que

hiciera marcha atrás.

Gal 2.9 Santiago, Cefas y Juan reconocieron la gracia que Dios me ha concedido. Estos hombres,

que son considerados pilares de la Iglesia.

Ef 2.20 Están cimentados en el edificio cuyas bases son los apóstoles y los

profetas.

Fil 2.23 Por eso pienso enviárselo (a Timoteo) apenas vea claros mis problemas.

Flm 8 Por eso, aunque tengo en Cristo plena libertad para ordenarte lo que

tendrías que hacer, prefiero pedírtelo por amor.

Flm 21 Te escribo con plena confianza en tu docilidad.

1 Tes 5.12 Hermanos, les rogamos que se muestren agradecidos con los que trabajan

para ustedes, los dirigen en el Señor y los corrigen.

1 Tes 5.27 Les ordeno, en el nombre del Señor, que se lea esta carta a todos los

hermanos.

2 Tes 3.6 Hermanos, les ordenamos en nombre de Cristo Jesús, el Señor, que se aparten de

todo hermano que vive sin control ni regla.

2 Tes 3.14 Si alguno no obedece lo que les mandamos en esta carta, señálenlo y no

tengan más trato con él.

1 Tim 6.13 Ahora te doy una orden en presencia del Dios que da vida al universo

entero, y de Cristo Jesús.

1 Tim 3.17 Exige a los ricos que no sean arrogantes ni confíen en las riquezas, que son siempre

inseguras.

Tit 1.5 Te dejé en Creta para que solucionaras los problemas existentes y pusieras

presbíteros …, de acuerdo con mis instrucciones.

Tit 2.15 Tú enseña estas cosas, aconsejando y reprendiendo con toda autoridad.

Heb 13.17 Obedezcan a sus dirigentes y estén sumisos, pues ellos se desvelan por

sus almas, de las cuales deberán rendir cuenta.

1 P 5.5 También ustedes, los más jóvenes, sean sumisos a la autoridad de los

Ancianos.

3 Jn 9 Convenía que yo escribiera a la Iglesia, pero a Diotrefes le gusta tanto el mando que no

nos hace caso.

Ap 21.14 La muralla de la ciudad descansa sobre doce bases en las que están

escritos los nombres de los doce Apóstoles del Cordero.

En lo referente a la autoridad del Papa, debemos mencionar que éste es el sucesor de

Pedro, la Roca o Piedra sobre la cual Jesús estableció su Iglesia, y a la que prometió que no

permitiría que los poderes del infierno prevalecieran contra ella, como vemos precisamente

ocurre con nuestra Iglesia Católica, que pese a los errores y dificultades que ha

experimentado a lo largo de estos 2000 años ha prevalecido sin ser vencida por Satanás,

porque es la Iglesia que Cristo fundó y a la que ofreció acompañar todos los días hasta el

fin del mundo. Alguno podría objetar que lo que Jesús le dijo a Pedro, es que su Iglesia se

edificaría sobre su confesión de fe, como erróneamente dicen muchos hermanos

protestantes, pero cabría preguntarse: ¿entonces por qué Jesús le cambió el nombre a

Simón y le puso Pedro (πετρος en griego, idioma en el cual se redactó el Nuevo

Testamento), que precisamente significa Piedra o Roca?.La respuesta es obvia y solamente

una: Pedro es la Piedra sobre la que Cristo fundó la Iglesia y los Papas son sus sucesores.

Otro podría decir que la promesa de ser la Roca era solamente para Pedro y no para sus

sucesores, pero si así fuera, entonces los poderes de la muerte si habrían podido vencer la

Iglesia, con lo cual la promesa de Jesús habría perdido validez. Por lo tanto, es un

argumento equivocado. Los Papas son los sucesores de Pedro, como también

históricamente se puede demostrar, trazando la sucesión ininterrumpida desde Pedro hasta

su sucesor actual, el Papa Benedicto XVI. Entonces, nada de interpretaciones torcidas ni

adecuadas a sus intereses personales. Lo que ocurre es que el que no quiere entender,

aunque viniese uno de entre los muertos a decírselo, como diría Abraham en la parábola del

pobre Lázaro y el rico, no lo creería. La Palabra de Dios es sumamente clara como podemos

ver a continuación:

Mt 16.18-19 Y ahora yo te digo: ‘Tú eres Pedro (o sea Piedra), y sobre esta piedra

edificaré mi Iglesia, los poderes de la muerte jamás la podrán

vencer. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos: lo que ates en la tierra quedará

atado en el Cielo, y lo que desates …’

Jn 1.42 Jesús miró fijamente a Simón y le dijo: ‘Tú eres Simón, hijo de Juan, pero te llamarás

Kefas (que significa Piedra)’.

Mt 10.2 Estos son los nombres de los doce apóstoles: primero Simón, llamado Pedro.

Lc 22.31-33 ‘Pero yo he rogado por ti para que tu fe no se venga abajo. Y tú, cuando hayas

vuelto, tendrás que fortalecer a tus hermanos’.

Jn 21.15-17 Jesús le dijo: ‘Apacienta mis corderos’… ‘Cuida de mis ovejas’ …

‘Apacienta mis ovejas’

Hch 12.5 Y mientras Pedro era custodiado en la cárcel, toda la Iglesia oraba

incesantemente por él a Dios.

Vemos la preeminencia de Simón Pedro, dentro del grupo de los doce apóstoles. El

siempre tomaba la palabra en nombre de todo el grupo, él era seguido por los otros

apóstoles:

Mt 17.25 Cuando entraba se anticipó Jesús y le dijo: ‘Dame tu parecer, Simón’.

Lc 5.8-9 Simón Pedro se arrodilló ante Jesús, diciendo: ‘Señor, apártate de mí’. Pues tanto él

como sus ayudantes se habían quedado sin palabras.

Jn 6.67-68 Jesús preguntó a los Doce. ‘¿Quieren marcharse también Uds.?’. Pedro le

contestó: ‘Señor, ¿a quién iríamos?’.

Jn 21.3 Simón Pedro les dijo: ‘Voy a pescar’. Contestaron: ‘Vamos también

nosotros contigo’.

Hch 2.14 Pedro se puso de pie, alzó la voz …diciendo: ‘Amigos judíos …

escúchenme, pues tengo algo que enseñarles’

Hch 2.22 (Pedro dijo): ‘Israelitas, escuchen mis palabras’.

Hch 2.41 Los que acogieron la palabra de Pedro se bautizaron y aquel día se unieron a

ellos unas tres mil personas.

Hch 10.48 Y (Pedro) mandó bautizarlos en el nombre de Jesucristo.

Hch 15.7 ‘Dios intervino en medio de Uds. … cuando quiso que los paganos escucharan

de mi boca el anuncio del Evangelio y abrazaran la fe’.

Gal 1.18 Subí a Jerusalén para entrevistarme con Pedro y permanecí con él quince

días.

¿POR QUÉ LLAMAMOS PADRE A NUESTROS SACERDOTES?

Los hermanos separados nos critican porque llamamos Padre a nuestros Presbíteros

(sacerdotes) o Santo Padre al Papa. Interpretando equivocadamente la Biblia, dicen que

Jesús ordenó no llamar padre a nadie, más que a Dios. Pero, como volvemos a insistir, la

Palabra de Dios hay que entenderla en todo su contexto, no tomando sólo partes de la

Escritura sino también los otros textos que nos hablen sobre el tema. Nosotros llamamos

padres a nuestros sacerdotes por que son nuestros padres en el sentido espiritual, lo cual

va de acuerdo con la Escritura, como ser verá más adelante. Cabría preguntarse aquí, con

respecto a la objeción de nuestros hermanos protestantes: ¿cómo es que ellos llaman a sus

progenitores?. Veamos que no existe nada de malo en denominar padres a nuestros

sacerdotes (sólo hemos tomado citas bíblicas del Nuevo Testamento):

Mt 1.2,6 Abraham fue padre de Isaac, y éste de Jacob. Jacob fue padre de Judá y de sus

hermanos… Jesé fue padre del rey David…

Mt 10.21 Un hermano denunciará a su hermano para que lo maten, y el padre a su hijo, y los hijos

se sublevarán contra sus padres y los matarán.

Mt 10.35,37 Pues he venido a enfrentar al hombre contra su padre … El que ama a su

padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí …

Mt 13.52 ‘Cuando un maestro en religión ha sido instruido sobre el Reino de los Cielos, se parece a

un padre de familia…’

Mt 15.4 Pues Dios ordenó: Cumple tus deberes con tu padre y con tu madre. Y también: El

que maldiga a su padre o a su madre …

Mt 15.5 En cambio, según Uds., es correcto decir a su padre o a su madre …Según Uds.

una persona queda libre de su deberes para con su padre …

Lc 16.24 Entonces gritó: ‘Padre Abraham, ten piedad de mí’.

Lc 18.20 ‘Ya sabes los mandamientos: No cometas adulterio, no mates, …, honra a tu padre y a tu

madre’.

Hch 7.2 Esteban respondió: ‘Hermanos y padres, escúchenme’.

Hch 7.4 Después de la muerte de su padre, Dios hizo que se trasladara a este país en que ustedes

habitan ahora.

Hch 7.15 Jacob entonces bajó a Egipto, donde murió él, y más tarde también nuestros padres.

Hch 7.19 Este rey, actuando con astucia contra nuestra raza, obligó a nuestros padres a que

abandonaran a sus hijos recién nacidos.

Hch 7.20 Durante tres meses fue criado (Moisés) en la casa de su padre.

Hch 7.32 ‘Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob’.

Hch 7.38 Este es el que estaba con nuestros padres en la asamblea del desierto.

Hch 7.44,45 Nuestros padres tenían en el desierto la Tienda del Testimonio… Después de

recibirla, nuestros padres…

Hch 7.52 ‘¿Hubo algún profeta que sus padres no hayan perseguido?’.

Hch 13.17 ‘El Dios de Israel, nuestro pueblo, eligió a nuestros padres’.

Hch 22.1 ‘Hermanos y padres, escúchenme, pues les quiero dar algunas explicaciones’

Hch 24.14 ‘Pero sí admito ante ti que sirvo al Dios de nuestros padres según nuestro

camino’.

Hch 26.6 ‘Y si ahora soy aquí procesado, es por esperar la promesa hecha por Dios a nuestros

padres’.

Hch 28.17 ‘He sido entregado a los romanos sin que yo haya ofendido a las autoridades de nuestro

pueblo ni las tradiciones de nuestros padres’.

Hch 28.25 ‘Es muy acertado lo que dijo el Espíritu Santo cuando hablaba a sus padres por boca del

profeta Isaías’.

Rom 1.30 Desafían a Dios, son altaneros, orgullosos, farsantes, hábiles para lo malo y no

obedecen a sus padres.

Rom 4.11-12 Abraham es el padre de todos los que creen … Es el padre del

pueblo judío … sigan las huellas de nuestro padre Abraham.

Rom 4.17 Abraham es el padre de todos nosotros, como dice la Escritura: Te hago

padre de muchas naciones.

Rom 11.28 Pero ateniéndose a la elección, ellos son amados en atención a sus padres.

1 Cor 4.15 No pueden tener muchos padres, y he sido yo quien les trasmitió

la vida en Cristo Jesús por medio del Evangelio.

2 Cor 12.14 No son los hijos los que deben juntar dinero para sus padres, sino los padres

para sus hijos.

Ef 5.31 La Escritura dice: Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre para unirse

con su esposa y los dos formarán un solo ser.

Ef 6.1 Hijos, obedezcan a sus padres, pues esto es un deber: Honra a tu padre y a tu

madre.

Ef 6.4 Y ustedes, padres, no sean pesados con sus hijos.

Fil 2.22 Pero Timoteo, como saben, ha dado pruebas, y como un hijo al lado de su padre, ha

estado conmigo al servicio del Evangelio.

Col 3.20 Hijos, obedezcan a sus padres en todo, porque eso es lo correcto entre cristianos.

1 Tim 5.1 No reprendas con dureza al anciano; al contrario, aconséjalo como si fuera tu padre.

1 Tim 5.4 Que aprendan éstos primero a cumplir sus deberes con su propia familia y ayudar a sus

padres.

Hb 12.7 Ustedes sufren, pero es para su bien, y Dios los trata como a hijos: ¿a qué hijo no lo

corrige su padre?

Hb 12.9,10 Además, cuando nuestros padres según la carne nos corregían, los

respetábamos … Nuestros padres nos corregían sin ver …

1 P 1.18 No olviden que han sido rescatados de la vida vacía que aprendieron de sus padres.

1 Jn 2.13 Estos les escribo, padres, ustedes conocen al que es desde el principio.

Encontramos a continuación, otras citas más en las cuales podemos notar que los

escritores bíblicos consideraban como hijos espirituales – o sea, considerándose a sí

mismos como padres – , a sus lectores; es decir, a los miembros de la Iglesia:

2 Cor 6.13 Páguennos con la misma moneda. Les hablo como a hijos; sean más abiertos.

Gal 4.19 Hijitos míos, de nuevo sufro por ustedes dolores de alumbramiento.

1 Tim 1.2 A Timoteo, verdadero hijo mío en la fe.

1 Tim 1.18 Al darte estas recomendaciones, Timoteo, hijo mío…

2 Tim 1.1,2 Pablo, apóstol de Cristo Jesús ... a su querido hijo Timoteo.

2 Tim 2.1 En cuanto a ti (Timoteo), hijo, que tu fuerza sea la gracia que tienes en Cristo Jesús.

Tit 1.4 Te saludo, Tito, verdadero hijo mío en la fe que compartimos.

1 Jn 2.1 Hijitos míos, les he escrito esto para que no pequen.

1 Jn 2.7 Hijos queridos, no les escribo un mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo.

1 Jn 2.12,14 Esto les escribo, hijitos: ustedes recibieron ya el perdón de sus pecados. Les he

escrito, hijitos, porque ya conocen al Padre.

1 Jn 2.18 Hijitos, es la última hora, y han oído que va a venir un anticristo.

1 Jn 2.28 Y ahora, hijitos, permanezcan en él.

1 Jn 3.7,18 Hijitos míos, no se deben extraviar… Hijitos, no amemos con puras palabras y de

labios para afuera…

1 Jn 4.4 Ustedes, hijitos, son de Dios, y ya han logrado la victoria sobre esa gente.

1 Jn 5.21 Hijitos, guárdense de los ídolos.

3 Jn 4 Nada me causa mayor alegría que el saber que mis hijos viven en la verdad.

¿POR QUÉ NO SE CASAN LOS SACERDOTES (CELIBATO)?

Los protestantes nos acusan a los católicos de prohibir casarse a nuestros sacerdotes.

Todo parte de una visión sesgada y malintencionada de las cosas. Lo que la Iglesia hace es

reservar el sacramento u orden sacerdotal, exclusivamente para hombres que tengan el don

de la continencia; es decir, hombres que puedan vivir el celibato, hombres que por amor al

Reino han decidido consagrarse totalmente al servicio de Dios en su Iglesia, hombres

valientes capaces de dejarlo todo por amor a Cristo, de sacrificar la totalidad de su vida. El

celibato de nuestros sacerdotes es tan criticado; pero, sin embargo, es uno de los motivos

de gloria de nuestra Iglesia Católica. Por otra parte, no solamente los sacerdotes son

célibes, sino también hombres y mujeres que se consagran a la vida religiosa, en las

diversas órdenes que existen en el catolicismo. Incluso, personas que no forman parte del

clero, deciden vivir sin casarse, para dedicarse íntegramente a la propagación del Reino.

Mt 16.25 El que sacrifique su vida por causa mía, la hallará.

Mt 19.12 ‘Hay otros todavía, que se hicieron tales (incapacitados) por el Reino de los

Cielos. ¡Entienda el que pueda!’.

Mc 10.28 Pedro le dijo: ‘Nosotros lo hemos dejado todo para seguirte’.

Hch 21.9 (Felipe) tenía cuatro hijas que se habían quedado vírgenes y tenían en don de

profecía.

1 Cor 7.8 A los solteros y a las viudas les digo que estaría bien que se quedaran

como yo.

1 Cor 7.25-26 Respecto a los que se mantienen vírgenes, … yo pienso que ésa es una

decisión buena.

1 Cor 7.27 ¿No tienes obligaciones con una mujer? No busques esposa.

1 Cor 7.32-33 El que no se ha casado se preocupa de las cosas del Señor y de

cómo agradarle. No así el que se ha casado…

1 Cor 7.34 La mujer soltera y la joven sin casar se preocupan del servicio del

Señor y de ser santas en su cuerpo y en su espíritu.

1 Cor 7.38 El que no se casa obra mejor.

Por último, veamos que en el Cielo, los célibes por Cristo, tienen un privilegio especial,

lo que demuestra que de ningún modo el celibato es algo condenable, al contrario, es algo

digno de ponderación, tanto así que en los Cielos, siguen a Jesús adondequiera que El

vaya:

Ap 14.4 Estos son los que no se mancharon con mujeres: son vírgenes. Estos

siguen al Cordero adondequiera que vaya.

¿ESTÁ PERMITIDO QUE UN SACERDOTE NOS BENDIGA?

No es nada extraño que podamos ser bendecidos por un hombre de Dios, como un

Obispo o un presbítero (sacerdote). Ejemplos varios sobre esto, los encontramos

claramente en las Sagradas Escrituras:

Gn 14.19 Melquisedec bendijo a Abram, diciendo: ‘Abram, bendito serás del Dios Altísimo,

Creador del cielo y de la tierra’.

Gn 27.7 ‘Vete a cazar y prepárame un guiso, para que yo lo coma y te pueda bendecir ante

Yavé, antes de morirme’.

Gn 27.27 Jacob se acercó y lo besó. Al sentir Isaac el perfume de su ropa, lo bendijo.

Gn 49.26 Las bendiciones de tu padre han sobrepasado a las bendiciones de los montes

seculares.

Nm 6.23 ‘Di a Aarón y a sus hijos: Así bendecirán a los hijos de Israel. Dirán: ¡Yavé te

bendiga y te guarde!’.

Dt 33.1 Estas son las bendiciones que Moisés dio a los hijos de Israel antes de morir.

1 Re 8.14 El rey (Salomón) se volvió para bendecir a toda la asamblea de Israel. Todos estaban

de pie.

1 Re 8.55 (Salomón) se puso de pie para bendecir a toda la asamblea de Israel, diciendo en

alta voz …

2 Cr 6.3 Se volvió el rey y bendijo a la asamblea de Israel, mientras todos estaban de pie.

¿PROHÍBE LA BIBLIA HACER IMÁGENES?

Ex 20.4-5 ‘No te hagas estatua ni imagen alguna de lo que hay arriba, en el cielo, abajo, en

la tierra, y en las aguas debajo de la tierra. No te

postres ante esos dioses, ni les sirvas’.

Si bien es cierto, si leemos esta cita del libro de Éxodo, podemos quedarnos con la idea

equivocada de que Dios prohíbe la fabricación de cualquier tipo de imagen. Sin embargo, al

igual que todo texto bíblico, debemos entenderlo en el contexto de toda la Escritura. Lo que

Dios prohíbe es la adoración (lo que sólo se le debe a El), mas no la construcción de

imágenes, como podemos ver claramente al revisar otros textos de la Sagrada Escritura.

Por otro lado, Dios mismo, en ciertas ocasiones, es quien ordena la fabricación de

imágenes, como encontraremos más adelante. Pues bien, Dios no se puede contradecir, no

podría decir sí y no al mismo tiempo, pues ya no sería perfecto y por tanto no sería Dios.

Pero si entendemos el verdadero sentido de la Biblia, descubrimos que lo que Dios prohíbe

es el adorar las imágenes, es decir, rendirles culto como si se trataran de Dios mismo, cosa

que ningún buen católico hace. Los católicos sólo veneramos las imágenes de Jesús, de

María y de los santos, en cuanto representan o nos recuerdan a la persona a quien va

dirigido nuestro culto, pero la adoración única y exclusivamente se la debemos a Dios, y

eso es lo que siempre ha enseñado y enseña nuestra Santa Madre la Iglesia Católica.

Incluso vemos que el pueblo de Israel, se postraba ante el Arca de la Alianza (la cual estaba

formada por dos querubines de oro), porque sabía que estos sólo representaban la

presencia de Dios, pero no eran Dios. El siguiente texto bíblico (aunque existen muchos

más), no nos deja lugar a dudas:

Jos 7.6 Entonces Josué y todos los jefes de Israel … permanecieron postrados delante del

Arca de Yavé.

Para reafirmar lo dicho, leamos a continuación los textos bíblicos que nos hablan de la

fabricación de imágenes, con la aceptación, e incluso la orden de Dios mismo:

Ex 25.18-20 ‘Harás dos querubines de oro macizo. Sus alas cubrirán el Lugar del Perdón’.

Ex 25.8-9 ‘Me van a hacer un santuario … y lo harán, según el modelo que yo te

enseñaré’.

Ex 25.40 ‘Cuida, pues, de hacerlo todo conforme al modelo que te he enseñado en el

monte’.

Ex 37.7 Asimismo (Moisés) hizo dos querubines de oro macizo.

Heb 9.5 Por encima del arca están los querubines de la Gloria, cubriendo con sus alas el

Lugar del Perdón.

Ex 25.31-33 ‘Labrarás igualmente un candelabro de oro. Cada brazo tendrá tres cálices en forma

de almendro, con capullo y flor’.

Ex 37.19 Cada brazo (del candelabro) tenía tres cálices en forma de flor de almendro, con

capullos y flores.

Ex 26.1 ‘La Morada tendrá que ser hecha de diez cortinas … adornadas con querubines’.

Ex 36.8 Hicieron la Morada. Hicieron diez cortinas … adornadas con querubines.

Ex 26.31 ‘Para el velo necesitarás lino fino, … decorada en hermosa tapicería de querubines’.

Ex 36.35 Además de esto hizo un velo de lino fino, … bordado de querubines, obra de artista.

Ex 27.1-2 ‘Harás también un altar de madera… De sus cuatro esquinas saldrán cuatro

cuernos’.

Ex 38.1-2 Hizo también el Altar de los Holocaustos. De sus cuatro esquinas salían cuatro

cuernos.

Ex 30.1-2 ‘Harás también un altar para quemar el incienso… y de sus cuatro esquinas saldrán sus

cuernos’.

Ex 37.25 Hizo también el Altar del Incienso. Sus cuernos formaban un cuerpo con él.

Ex 28.31-33 ‘Harás también el mando del Efod. En los lados habrá alrededor unas granadas de

jacinto…’

1 Re 6.17-18 En todo el interior, la madera estaba esculpida con figuras de calabazas y

guirnaldas de flores.

1 Re 6.23-28 Dentro del Lugar Santísimo, puso dos querubines, de cinco metros de alto. Salomón

cubrió de oro los dos querubines.

2 Cr 3.10 En el interior de la sala del Lugar Santísimo hizo dos querubines de metal forjado, que

revistió de oro.

1 Re 6.29 Las paredes de la Casa fueron esculpidas en todo su contorno con figuras de querubines,

de palmas y guirnaldas de flores.

1 Re 6.31-32 Hizo la puerta del Lugar Santísimo. Esculpió en ellas figuras de querubines,

palmas y guirnaldas de flores.

1 Re 6.33-35 A la entrada del Lugar Santo puso puertas. Estas también se esculpieron con

querubines, palmas y guirnaldas de flores.

2 Cr 3.7 Recubrió de oro la Casa, sus paredes y sus puertas y esculpió querubines sobre las paredes.

1 Re 7.18,19 Moldeó en bronce granadas, … cuatrocientas en total … Los capiteles que estaban en

la cima de las columnas tenían forma de azucenas.

2 Cr 3.14 Hizo también la cortina de púrpura violeta, … y en ella hizo poner querubines.

1 Re 7.23-25 Hizo una gran concha, conocido como Mar. Debajo del borde había calabazas. El

Mar se apoyaba sobre doce bueyes.

2 Cr 4.2-4 Hizo una gran pileta, llamado el mar. Debajo del borde había unas como figuras de

granadas. Se apoyaba sobre doce bueyes.

1 Re 7.27,29 Hizo diez basas de bronce. Sobre el panel que estaba entre los listones había leones,

bueyes y querubines.

1 Re 9.1-3 Cuando Salomón hubo terminado la Casa de Yavé, Yavé le dijo: ‘He santificado

esta Casa que me has construido’.

2 Cr 5.7 Los sacerdotes introdujeron el Arca de la Alianza … a su lugar, al Santuario de la Casa, al

Lugar Santísimo, bajo las alas de los querubines.

1 Re 10.19-20 El trono tenía seis gradas… Había dos brazos y dos leones de pie junto a los brazos,

más doce leones parados sobre las seis gradas.

Ez 41.18 La decoración (de la Casa) estaba formada por querubines y palmas; los querubines

tenían dos caras.

Ez 41.20 En el muro se habían representado querubines y palmas desde el suelo hasta encima de

la entrada.

Ez 41.25 Encima de las batientes del antesantuario, había representado en los muros querubines y

palmas.

Ez 43.7 Me dijo: ‘Hijo de hombre, has visto el lugar de mi trono, el sitio para la planta de

mis pies’.

Nm 21.8 Yavé le dijo a Moisés: ‘Hazte una serpiente-ardiente y colócale en un poste. El que

haya sido mordido, al verla, sanará’.

Jn 3.14 ‘Recuerden la serpiente que Moisés hizo levantar en el desierto: así también

tiene que ser levantado el Hijo del Hombre’.

Sab 16.7 En efecto, cualquiera que se volvía al objeto de bronce se salvaba, no por

lo que tenía a la vista, sino por ti, el Salvador de todos.

Mc 12.16 Jesús les preguntó: ‘¿De quién es esta cara y lo que está escrito?’. Ellos le

contestaron: ‘Del César’.

Por último, veamos que cuando la imagen ser convierte en objeto de adoración

(idolatría, que es lo mismo) entonces sí se debe prohibir su culto, pues como dijimos la

adoración se debe exclusivamente a Dios. La siguiente cita bíblica nos sirve de ejemplo:

2 Re 18.4 (Ezequías) destruyó la serpiente de bronce que Moisés había fabricado …, pues

hasta ese tiempo los israelitas le ofrecían sacrificios.

NO BASTA LA INTERPRETACIÓN PRIVADA DE LA BIBLIA: TRADICIÓN DE LA IGLESIA Y

SOLA ESCRITURA

Los hermanos separados dicen que basta la libre interpretación de la Biblia, es decir,

que uno solo, por sí mismo (dicen que con la ayuda del Espíritu Santo) puede entenderla, y

que no se requiere que alguna autoridad (en este caso el Magisterio o Tradición de la Iglesia

Católica) nos de la interpretación correcta. Esta concepción equivocada de las cosas, es la

que precisamente ha dado origen a la aparición de miles y miles de sectas, cada cual

llamándose a sí mismas cristianas y arrogándose el derecho de poseer la interpretación

verdadera de la Escritura. La doctrina católica sobre este punto dice que la interpretación

fiel y verdadera, la da el Magisterio de la Iglesia (es decir el Papa reunido con los Obispos),

basado en la Tradición Apostólica (es decir la enseñanza que se conserva fielmente en

nuestra Iglesia Católica desde los orígenes del cristianismo).

Como ejemplos bíblicos de que ya entonces, en la época que se escribió el Nuevo

Testamento, existía la Tradición, es decir, la transmisión de la enseñanza religiosa de forma

exclusivamente oral, tenemos los siguientes:

Mt 2.23 Así había de cumplirse lo que dijeron los profetas: lo llamarán nazareno.

Jud 14-15 El patriarca Enoc, el séptimo después de Adán dijo: ‘El Señor viene con miles de

ángeles para juzgar a todos’.

1 Cor 5.9 En mi carta (falta una carta a los Corintios) les decía que no tuvieran trato con

la gente de mala conducta.

Vemos en el primer caso que Mateo habla de la enseñanza de los profetas de que Jesús

sería llamado “nazareno”, pero como podemos comprobar, esto sólo se conservó gracias a

la Tradición, porque no existe ningún libro de la Escritura que anteriormente al Evangelio,

mencione que Jesús sería llamado así. En el segundo caso, Judas en su carta cita el libro

de Enoc, que no es un libro canónico; es decir, no se encuentra dentro del canon de los

libros de la Biblia, pese a lo cual Judas lo toma de referencia al escribir. Por último, en el

tercer ejemplo, vemos que Pablo en su primera carta a los corintios les habla de una carta

anterior a ésta, que no se ha conservado, o en todo caso, no se ha encontrado aún. Esto

nos dice que no toda la enseñanza de los apóstoles ha llegado hasta nuestros días de

manera escrita, pero sin embargo, se ha guardado fielmente en la Tradición Apostólica, que

celosamente preserva la Iglesia Católica.

En las citas que vienen a continuación, podemos notar que no todo lo que se enseñó en

la Iglesia desde el principio se escribió, sino que gran parte de la enseñanza se hizo de

forma oral, con el ejemplo de vida. Todas esas enseñanzas que no están escritas son las

que constituyen la Tradición de la Iglesia, y que no hay que confundir con costumbres o

hábitos, que pueden variar de acuerdo a las épocas históricas.

Jn 21.25 Jesús hizo también otras muchas cosas. Si se escribieran una por una, creo que

no habría lugar en el mundo para tantos libros.

2 Tes 2.15 Por lo tanto, hermanos, manténganse firmes y guarden fielmente las tradiciones que

les enseñamos de palabra o por carta.

2 Tim 3.10 Tú, en cambio, has seguido de cerca mi enseñanza, mi modo de vida,

mis proyectos, mi fe.

2 Jn 12 Tendría muchas más cosas que escribirles, pero prefiero no hacerlo por

escrito … Espero ir a verlos y hablarles personalmente.

3 Jn 13 -14 Tendría muchas cosas más que decirte, pero no quiero hacerlo por

escrito, … Espero verte pronto y hablaremos cara a cara.

Fil 4.9 Pongan en práctica todo lo que han aprendido, recibido y oído de mí, todo

lo que me han visto hacer.

1 Cor 11.34 Lo demás ya lo dispondré cuando vaya.

Por otra parte, encontramos también pasajes bíblicos que nos hacen notar que no basta

la interpretación personal para entender correctamente la Palabra de Dios, sino que se

requiere de una autoridad competente (en este caso el Magisterio de la Iglesia Católica),

para comprender fielmente el sentido pleno de la Sagrada Escritura. Lo contrario, es la

causa de la aparición de nuevas sectas cada día, cada una más apartada de la verdad.

Hch 8.31 El etíope contestó: ‘¿Cómo lo voy a entender si no tengo quien me

explique?’.

Rom 6.19 Ven que uso figuras muy humanas, pues tal vez les cueste entender.

2 P 1.20 Sépanlo bien: ninguna profecía de la Escritura puede ser interpretada por

cuenta propia.

2 P 3.16 Hay en ellas (cartas de Pablo) algunos puntos difíciles de entender, que los

ignorantes y poco firmes en la fe interpretan torcidamente.

2 Cor 4.3 Si a pesar de eso permanece oscuro el Evangelio que proclamamos, la

oscuridad es para los que se pierden.

Por último, la Iglesia Católica, que es la que persiste desde el principio, fundada por

Cristo sobre Pedro, ha sido llamada a ser celosa guardiana del depósito de la fe, de la sana

enseñanza y con la responsabilidad de dar la interpretación correcta de la Sagrada

Escritura. La Tradición Apostólica se ha transmitido y se sigue transmitiendo al Papa y los

Obispos, sucesores de los apóstoles. La Iglesia Católica es la única garantía, con la ayuda

del Espíritu Santo, de que el mensaje evangélico ha de permanecer inalterado hasta el fin de

los siglos.

1 Tes 4.2 Conocen las tradiciones que les entregamos con la autoridad del Señor Jesús.

1 Tim 5.22 No impongas a nadie las manos a la ligera, pues te harías cómplice de los

pecados de otro.

1 Tim 6.3 Si alguno enseña en otra forma y no se atiene a las palabras

auténticas, que son las de Cristo Jesús, y a la enseñanza que honra a Dios.

2 Tim 2.2 Cuanto has aprendido de mí, confíalo a personas que merezcan

confianza y que puedan instruir después a otros.

2 Tim 1.13 Toma como norma la sana doctrina que has oído de mí sobre la fe y el amor

según Cristo Jesús. Conserva el precioso depósito.

2 Tim 1.14 Conserva el precioso depósito con la ayuda del Espíritu Santo que habita en

nosotros.

2 Tim 3.14 Tú, en cambio, quédate con lo que has aprendido y de lo que estás

seguro, sabiendo de quiénes lo recibiste.

2 Tim 4.13 Cuando vengas, tráeme la capa que dejé en Tróade, en casa de Carpo, y también

los libros, sobre todo los pergaminos.

1 Jn 2.24 Permanezca en Uds. lo que oyeron desde el principio; si permanece en Uds. …

permanecerán en el Hijo y en el Padre.

Recordemos, para terminar, que durante los primeros años de la predicación de los

apóstoles, la enseñanza de la doctrina cristiana se hacía única y exclusivamente de manera

oral, es decir, por la Tradición Apostólica, pues hasta entonces no se habían escrito ni los

evangelios ni las cartas apostólicas. Sólo posteriormente se fueron redactando los libros

que conforman el Nuevo Testamento. Cabe mencionar; además, que quién determinó que

libros pertenecían y cuáles no al canon bíblico (o sea la relación oficial de los libros de la

Escritura) fue la Iglesia Católica, a fines del siglo IV.

EL ALMA ES INMORTAL

Los Testigos de Jehová dicen que la vida corporal que poseemos es lo mismo que el

alma, por lo cual al morir, nuestro ser desaparece y solamente queda en la memoria de Dios,

hasta el día de la resurrección, cuando El nos vuelva a la vida. Pero eso se contradice

completamente con lo que nos enseña la Biblia sobre el particular. Nosotros creemos que

una parte nuestra: alma o espíritu, llamémosla como mejor nos parezca, es inmortal y

perdura a nuestra muerte física. Veamos los pasajes bíblicos que fundamentan la doctrina

católica sobre este punto:

Gn 5.24 Enoc anduvo con Dios hasta que Dios se lo llevó: sencillamente desapareció. (Sir

49.14)

1 Sm 28.15 Samuel le dijo: ¿Por qué has molestado mi descanso?

2 Re 2.11 Y Elías subió al cielo en un remolino.

Mal 3.23 Les voy a enviar al profeta Elías antes que llegue el día de Yavé.

Sab 3.1-3 Las almas de los justos están en las manos de Dios y ningún tormento

podrá alcanzarlos. En realidad, entraron en la paz.

Ecl 12.7 El polvo vuelve a la tierra de donde vino, y el espíritu sube a Dios que lo dio.

Sir 48.10 Esta escrito que volverás (Elías) un día para apaciguar la cólera.

Mt 10.28 ‘No teman a los que sólo pueden matar el cuerpo, pero no el alma’.

Mc 9.4; Y se les aparecieron Moisés y Elías que hablaban con Jesús. (Lc 9.30; Mt

17.3)

Lc 16.25 ‘Ahora él encuentra aquí consuelo y tú, en cambio, tormentos’.

Lc 20.38 ‘El no es Dios de muertos, sino de vivos, y todos viven por El’.

Lc 23.43 ‘Hoy estarás conmigo en el paraíso’.

Jn 8.56 ‘En cuanto a Abraham, se alegró pensando ver mi día. Lo vio y se regocijó’.

1 Cor 15.6 Después se dejó ver por más de quinientos hermanos juntos, algunos de los cuales ya

han entrado en el descanso.

2 Cor 5.28 Por eso nos viene incluso el deseo de salir de salir de este cuerpo

para ir a vivir con el Señor.

2 Cor 12.2-4 Sé de un cierto creyente … que fue arrebatado al paraíso.

Filip 1.23 Por una parte siento gran deseo de largarme y estar con Cristo, lo que sería sin

duda mucho mejor.

1 Tes 5,23 Que se digne guardarlos sin reproche en su espíritu, su alma y su

cuerpo hasta la venida de Cristo Jesús.

Heb 11.5 Enoc fue trasladado al cielo en vez de morir … Dios se lo había llevado.

Heb 12.23 A Dios, juez universal, al que rodean los espíritus de los justos que ya

alcanzaron su perfección.

1 P 3.19-20 Entonces (Jesús) fue a predicar a los espíritus encarcelados; me refiero a esas

personas que se negaron a creer en tiempo de Noé.

1 P 4.6 El evangelio ha sido anunciado a muchos que han muerto; … , a

través del Espíritu viven para Dios.

Ap 6.9-10 Divisé debajo del altar las almas de los que fueron degollados a causa de la

palabra de Dios …Se pusieron a gritar con voz muy fuerte.

Ap 11.12 Entonces una voz poderosa les gritó desde el cielo: ‘Suban’. Y subieron al cielo en

medio de la nube a la vista de sus enemigos.

Ap 14.3 Y nadie podía aprender aquel canto, a excepción de los ciento cuarenta y

cuatro mil que han sido rescatados de la tierra.

TODOS NACEMOS CON EL PECADO ORIGINAL

Todos, desde el nacimiento, venimos al mundo con el pecado original, que no viene a

ser sino la tendencia que tenemos a pecar, producto del pecado de nuestros primeros

padres, resultado del pecado de la raza humana. El pecado original se borra con el

bautismo, en el cual recibimos la gracia santificante.

Job 4.17-18 ¿Hay algún hombre que se encuentre bueno delante de Dios? ¿Será

puro algún mortal a los ojos de su Hacedor?

Sal 51.7 Tú ves que malo soy de nacimiento, pecador desde el seno de mi madre.

Rom 3.11 No hay nadie bueno, ni siquiera uno.

Rom 5.12 Un solo hombre hizo entrar el pecado en el mundo, y por el pecado la

muerte. Después la muerte se propagó a todos los hombres.

Ef 2.3 Nos dejamos llevar por las codicias humanas, obedeciendo a los deseos de

nuestra naturaleza… ,e íbamos directamente al castigo.

JESÚS MURIÓ EN UNA CRUZ

Los Testigos de Jehová dicen que Jesús no murió en la cruz, sino mas bien en un

madero vertical y para esto modifican la versión que utilizan de la Biblia. Aunque no

tomaremos los textos que dicen claramente que Jesús murió en una cruz, basta con citar

los que nos sirven para argumentar la postura católica. Si Jesús hubiese sido muerto en un

madero vertical como ellos dicen, entonces cuando se habla del letrero que indicaba el

motivo de su condena, se mencionaría que se colocó sobre sus manos y no sobre su

cabeza, como en realidad ocurrió. Por otra parte, si hubiese sido ajusticiado en un madero

vertical, se habría utilizado un solo clavo para sostenerlo de ambas manos. En el segundo

texto vemos que el apóstol dice “los clavos” y no el clavo, como habría sido si Jesús no

hubiese muerto en la cruz. De esta forma queda desbaratada la posición equivocada de los

Testigos de Jehová.

Mt 27.37 Encima de su cabeza habían puesto un letrero con el motivo de su condena.

Jn 20.25 ‘Hasta que no vea la marca de los clavos en sus manos, no meta mis dedos en el

agujero de los clavos y ...’

JESÚS ES DIOS

Algunas sectas fundamentalistas quieren señalar que Jesús es un “dios” pero no Dios,

como decimos nosotros los católicos y la mayoría de los cristianos. Quieren rebajar a Jesús

a un “dios” de segunda categoría, interpretando erróneamente algunas citas bíblicas.

Veamos por el contrario que la Palabra de Dios nos dice perfectamente que Jesús es Dios,

al igual que el Padre y el Espíritu Santo. Incluso algunos, más equivocados todavía,

insinúan que Jesús es el arcángel Miguel, pero leamos que nos dice la Biblia sobre los

ángeles:

Hb 1.14 Pues todos ellos (los ángeles) no son más que funcionarios espirituales.

A continuación, revisemos los textos bíblicos que nos dicen sin dejar ninguna

duda que Jesús es Dios, es el mismo Yavé:

Mt 3.3 Es a Juan a quien se refería el profeta Isaías cuando decía: Una voz grita en el desierto:

Preparen un camino al Señor.

Is 40.3 Una voz clama: ‘Abran el camino a Yavé en el desierto’.

Hch 2.16,21,36 …lo que anunció el profeta Joel: … Y todo el que invoque el Nombre del

Señor se salvará… Dios ha hecho Señor y Cristo a este Jesús.

Jl 3.5 Entonces serán salvados todos aquellos que invoquen el Nombre de Yavé.

Jn 8.24-25 Si no creen que Yo Soy morirán ... Le preguntaron: ‘Pero, ¿quién eres tú?’

…Les contestó: ‘Exactamente lo que acabo de decirles’.

Jn 8.27 ‘Cuando levanten en alto al Hijo del Hombre, entonces conocerán que Yo Soy’.

Ex 3.14-15 Dios dijo a Moisés: ‘Yo Soy: YO-SOY’. Así hablarás al pueblo de Israel: YO-SOY me ha

enviado a ustedes. Y también dirás:

YAVE, el Dios de sus padres, …, me ha enviado. Este será mi nombre para siempre’.

Jn 1.1 En el principio era la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios.

Jn 5.18 Se hacía a sí mismo igual a Dios, al llamarlo su propio Padre.

Jn 10.30 ‘Yo y el Padre somos una sola cosa’.

Jn 10.33 ‘No te apedreamos por algo hermoso que hayas hecho, sino por insultar a Dios; porque tú,

siendo hombre, te haces Dios’.

Jn 14.9-10 El que me ve a mí, ve al Padre… ¿No crees que yo estoy en el Padre y

que el Padre está en mí?

Jn 17.10 ‘Pues todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío’.

Jn 20.28 Tomás exclamó: ‘Tú eres mi Señor y mi Dios’.

Hb 1.6 Al introducir al Primogénito en el mundo, dice: Que lo adoren todos los ángeles de

Dios.

Rom 9.5 Cristo es uno de ellos según la carne, el que como Dios está también por encima de todo.

Fil 2.6 El, siendo de condición divina, no se apegó a su igualdad con Dios,

sino que se redujo a nada.

Tit 2.13 Ahora nos queda aguardar la feliz esperanza, la manifestación gloriosa de nuestro

magnífico Dios y Salvador, Cristo Jesús.

Hb 1.5 En efecto, ¿a qué ángel le dijo Dios jamás: Tú eres mi Hijo, yo te he dado la vida

hoy? ¿Y de qué ángel dijo Dios: Yo seré para él un

Padre y él será para mí un Hijo?

Sal 2.7 Voy a comunicar el decreto del Señor: El me ha dicho: ‘Tú eres hijo mío, yo te he

engendrado hoy’.

Hb 1.8-9 Al Hijo, en cambio, se le dice: Tu trono, oh Dios, permanece por siglos… Por eso, oh

Dios, tu Dios te concedió…

Sal 145.7-8 Tu trono, oh Dios, es firme para siempre... Por eso Dios, tu Dios, te dio a ti

solo una unción…

2 P 1.1 … de recibir una fe tan preciosa y ser renovados por nuestro Dios y Salvador

Jesucristo.

Ap 5.12 Gritaban a toda voz: Digno es el Cordero degollado de recibir poder y riqueza,

sabiduría y fuerza, honor, gloria y alabanza.

Ap 5.13-14 Oí que decían: Al que está sentado en el trono y al Cordero, la

alabanza, el honor, la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Y los

cuatro Seres Vivientes decían el ‘Amén’, mientras los Ancianos se postraban y adoraban.

EL ESPÍRITU SANTO ES DIOS

Al igual que el Padre y el Hijo, el Espíritu Santo es Dios. No es un Dios diferente, sino

que junto al Padre y el Hijo, las tres Personas al mismo tiempo, son el Dios Único, Yavé. A

continuación, citamos los textos bíblicos que así nos lo confirman:

Mt 12.31,32 Calumniar al Espíritu Santo es cosa que no tendrá perdón … Al que calumnie

al Espíritu Santo no se le perdonará ni en este mundo ni en el otro.

Mt 28.19 ‘Bautícenlos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo’.

Jn 14.26 ‘En adelante el Espíritu Santo, el Intérprete que el Padre les va a enviar en mi Nombre,

les enseñará todas las cosas y les recordará…’

Hch 10.19-20 El Espíritu le dijo: ‘Abajo están unos hombres que te buscan. Baja y vete con ellos

sin vacilar, pues los he enviado yo’.

Hch 28.25 ‘Es muy acertado lo que dijo el Espíritu Santo cuando hablaba a sus

padres por boca del profeta Isaías’.

Rom 8.26 No sabemos cómo pedir ni qué pedir, pero el Espíritu lo pide por nosotros, sin

palabras, como con gemidos.

Rom 8.27 Aquel que penetra los secretos más íntimos entiende esas aspiraciones del

Espíritu.

1 Cor 2.10-11 El Espíritu escudriña todo, hasta las profundidades de Dios. De igual

modo, sólo el Espíritu de Dios conoce las cosas de Dios.

2 Cor 13.14 La gracia de Cristo Jesús, el Señor, el amor de Dios y la comunión del Espíritu

Santo sean con todos ustedes.

Heb 3.7,9 Escuchemos lo que dice el Espíritu Santo: … cuando me tentaron sus

padres, me pusieron a prueba y vieron mis prodigios.

Heb 10.15-16 Lo declara el Espíritu Santo. Después de decir: Esta es la alianza que

pactaré con ellos…, el Señor añade: pondré mis leyes en su corazón.

DIOS ES UNO Y TRINO (SANTÍSIMA TRINIDAD)

Esto es lo que nos enseña la Biblia: que Dios es Único, pero existen al mismo tiempo en

El, Tres Personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Los testigos de Jehová,

equivocadamente, afirman que Jesús es un “dios” de segunda categoría y al “espíritu

santo” (como lo escriben ellos) sólo lo consideran como una manifestación del poder de

Dios. Si vemos lo que nos dice la Palabra de Dios, nos daremos cuenta de que se

encuentran en un error:

Gn 1.26 Dijo Dios: ‘Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza’.

Gn 18.1-3,5 Yavé se presentó a Abraham …Al levantar los ojos, Abraham vio a tres

hombres … corrió hacia ellos y se postró en tierra, diciendo:

‘Señor mío… te ruego que no pases al lado de tu servidor sin detenerte’. Ellos

respondieron: ‘Haz como has dicho’.

Mt 3.16-17 Bautizado, Jesús salió del agua … y vio al Espíritu de Dios que bajaba … y se

posaba sobre él. Al mismo tiempo, se oyó una voz del cielo que

decía: ‘Tú eres mi Hijo, el Amado; éste es mi elegido’.

Mt 12.31-32 Se perdonará a los hombres cualquier pecado y cualquier insulto contra Dios. Pero

calumniar al Espíritu Santo es cosa que no tendrá perdón. Al que

calumnie al Hijo del Hombre se le perdonará …

Mt 28.19 ‘Bautícenlos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo’.

Mc 1.10-11 Jesús vio los Cielos abiertos: el Espíritu bajaba sobre él … , mientras se

escuchaba estas palabras del Cielo: ‘Tú eres mi Hijo, el Amado…’

Lc 3.22 El Espíritu Santo bajó sobre él y se manifestó exteriormente en forma de paloma y del

cielo vino una voz: ‘Tú eres mi Hijo, …’

1 Cor 6.11 Han sido santificados y rehabilitados por el Nombre de Cristo Jesús, el señor, y

por el Espíritu de nuestro Dios.

1 Cor 12.4-6 Hay diferentes dones espirituales, pero el Espíritu es el mismo. Hay diversos

ministerios, pero el Señor es el mismo. Hay diversidad de obras,

pero es el mismo Dios que obra todo en todos.

2 Cor 13.14 La gracia de Cristo Jesús, el Señor, el amor de Dios y la comunión del

Espíritu Santo sean con todos ustedes.

Tit 3.5-6 En el bautismo volvimos a nacer y fuimos renovados por el Espíritu Santo que

Dios derramó sobre nosotros por Cristo Jesús.

Hb 9.14 La sangre de Cristo, que se ofreció a Dios por el Espíritu eterno, como

víctima sin mancha.

1 P 1.2 A quienes Dios Padre conoció de antemano y santificó por el Espíritu para

acoger la fe y ser purificados por la sangre de Cristo Jesús.

Ap 1.4-5 Reciban gracia y paz de Aquel que Es, que era y que viene, …de los siete

espíritus que están ante su trono y de parte de Cristo Jesús.

¿SÓLO ES SUFICIENTE LA FE PARA SALVARSE, O TAMBIÉN SON NECESARIAS LAS

OBRAS?

Nuestros hermanos separados dicen que sólo basta la fe para ser salvos, sin embargo,

al revisar con un poco de detenimiento la Escritura, vemos que esto no es cierto. Si bien es

verdad que Dios nos concede la salvación gratuitamente (por pura gracia), también

debemos esforzarnos con buenas obras para alcanzar la salvación. En otras palabras, si

decimos tener fe, pero no la traducimos en buenas obras, nuestra fe es inútil, como vemos

claramente en los siguientes textos:

Gn 22.16 ‘Juro por mí mismo – palabra de Yavé – que, ya que has hecho esto y no me has

negado a tu hijo …, te colmaré de bendiciones… Y

porque has obedecido mi voz, todos los pueblos de la tierra serán bendecidos a

través de tu descendencia’.

Mt 3.8 Muestren los frutos de una sincera conversión, pues de nada les sirve decir:

‘Abraham es nuestro padre’.

Mt 3.10 El hacha ya está puesta a la raíz de los árboles, y todo árbol que no da buen fruto,

será cortado y arrojado al fuego.

Mt 5.16 Hagan, pues, que brille su luz ante los hombres; que vean estas buenas obras, y por

ello den gloria al Padre de ustedes que está en los Cielos.

Mt 19.17 Si quieres entrar en la vida, cumple los mandamientos.

Mt 16.28 Sepan que el Hijo del Hombre vendrá con la gloria de su Padre, …, y entonces recompensará a

cada uno según su conducta.

Mt 25.29 Porque al que produce se le dará y tendrá en abundancia, pero al que no produce se le

quitará hasta lo que tiene.

Mt 25.40 El Rey responderá: “…les digo que, cuando lo hicieron con alguno de los más pequeños

de estos mis hermanos, me lo hicieron a mí”.

Mc 10.17,19 Le preguntó: ‘Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para conseguir la vida eterna?. Jesús

le dijo: …Ya conoces los mandamientos: No mates, …

Lc 10.28,37 Jesús le dijo: ‘¡Excelente respuesta! Haz eso y vivirás’ … Y Jesús le dijo: ‘Vete y

haz tú lo mismo’.

Lc 18.18,20 Le preguntó: ‘Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?’ Jesús le

dijo: ‘Ya sabes los mandamientos: no cometas adulterio’

Hch 24.16 ‘Por eso yo también me esfuerzo por tener siempre la conciencia

limpia ante Dios y ante los hombres’.

Rom 2.6 El (Dios) pagará a cada uno de acuerdo con sus obras.

Rom 2.10 La gloria, en cambio, el honor y la paz serán para todos los que han hecho

el bien.

Rom 2.13 Porque no son justos ante Dios los que escuchan la Ley, sino los que la cumplen.

Rom 6.15 Díganme: el hecho de que ya no estemos bajo la Ley sino bajo la gracia, ¿nos

autoriza a pecar?. Claro que no.

Rom 6.22 Ahora, en cambio, siendo libres del pecado y sirviendo a Dios, trabajan para su

propia santificación, y al final está la vida eterna.

Rom 11.22 Fíjate que Dios es a la vez bondadoso y severo: … bondadoso contigo, siempre

que perseveres en el bien.

Rom 12.9,11,13 Aborrezcan el mal y procuren todo lo bueno … Sean diligentes y no

flojos … Compartan con los hermanos necesitados…

Rom 13.13 Comportémonos con decencia, como se hace de día: nada de banquetes y

borracheras, nada de prostitución y vicios, …

1 Cor 6.9 ¿No saben que los injustos no heredarán el Reino de los Cielos? No se

engañen: ni los que tienen relaciones sexuales prohibidas…

1 Cor 15.58 Dedíquense a la obra del Señor en todo momento, conscientes de que con él

no será estéril su trabajo.

2 Cor 5.10 Hemos de comparecer ante el tribunal de Cristo, para recibir …lo que ha merecido

en la vida presente por sus obras buenas o malas.

2 Cor 11.15 Pero su fin será el que merecen sus obras.

Gal 5.6 Solamente vale la fe que actúa mediante el amor.

Gal 5.21 Les he dicho, y se lo repito: los que hacen tales cosas no heredarán el Reino

de Dios.

Gal 6.9 Así, pues, hagamos el bien sin desanimarnos, que a su debido tiempo cosecharemos

si somos constantes.

Ef 5.5 Ni el corrompido, ni el impuro, ni el que se apega al dinero, que es servir a un dios falso,

tendrán parte en el reino de Cristo y de Dios.

Ef 6.8 El Señor retribuirá a cada uno según el bien que haya hecho, sea siervo o sea

libre.

Col 1.10 Que lleven una vida digna del Señor y de su total agrado, produciendo frutos en toda

clase de buenas obras.

Col 3.23 Cualquier trabajo que hagan, háganlo de buena gana, pensando que trabajan para el

Señor y no para los hombres.

Col 3.25 El que no cumple recibirá lo que merece su maldad, pues Dios no hará

excepciones a favor de nadie.

Flm 6 Ojalá esa fe se vea en las obras y manifieste todo lo bueno que tenemos en

Cristo.

1 Tes 1.3 Recordamos ante Dios, nuestro Padre, su fe que produce frutos, su amor que sabe

actuar.

2 Tes 1.11 Rogamos por ustedes: que nuestro Dios los haga dignos de su llamada, … haciendo

que su fe sea activa y eficiente.

1 Tim 6.18-19 Que practiquen el bien, que se hagan ricos en buenas obras, … De esta

forma … conseguirán la vida eterna.

Tit 3.8 Una cosa es cierta, y en ella debes insistir: los que creen en Dios han de

destacarse en el bien que puedan hacer.

Heb 10.24 Tratemos de superarnos el uno al otro en la forma de amar y hacer el

bien.

Heb 11.7 Por la fe Noé escuchó el anuncio de acontecimientos que no se podían anticipar, y

construyó el arca en que iba a salvarse.

Heb 11.17 Por la fe Abraham fue a sacrificar a Isaac cuando Dios quiso ponerlo a prueba.

Heb 12.14 Procuren estar en paz con todos y progresen en la santidad, pues sin ella

nadie verá al Señor.

Heb 13.16 No se olviden de compartir y de hacer el bien, pues tales sacrificios son

los que agradan a Dios.

Stgo 1.22 Pongan por obra lo que dice la Palabra y no se conformen con oírla, pues se

engañarían a sí mismos.

Stgo 1.27 La religión verdadera y perfecta ante Dios, consiste en esto: ayudar a los

huérfanos y a las viudas en sus necesidades…

Stgo 2.10 Porque si alguien cumple toda la Ley, pero falla en un solo punto, es

como si faltara en todo.

Stgo 2.13 Habrá juicio sin misericordia para quien no ha sido misericordioso.

Stgo 2.14 Hermanos, si uno dice que tiene fe, pero no viene con obras, ¿de qué

sirve? ¿Acaso lo salvará esa fe?

Stgo 2.17 Lo mismo ocurre con la fe: si no produce obras, muere solita.

Stgo 2.18 Y sería fácil decirle a uno: “Tú tienes fe, pero yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin obras, y yo

te mostraré mi fe a través de las obras”.

Stgo 2.20 ¿Será necesario demostrarte, si no lo sabes todavía, que la fe sin obras no tiene

sentido?

Stgo 2.24 Entiendan, pues, que uno llega a la verdadera rectitud a través de las obras

y no sólo por la fe.

Stgo 2.26 Porque así como un cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe que no produce

obras está muerta.

1 P 1.17 El Padre que invocan no hace diferencias entre personas, sino que juzga a cada uno

según sus obras.

1 P 2.12 De este modo, esos mismos que los calumnian y los tratatn de malhechores notarán sus

buenas obras y darán gloria a Dios.

1 Jn 3.18 Hijitos, no amemos con puras palabras y de labios para afuera, sino de verdad

y con hechos.

2 Jn 8 Tengan cuidado, para que no pierdan el fruto de sus trabajos, sino que

reciban el pleno salario.

Ap 2.23 Así entenderán todas las Iglesias que yo soy el que escudriña el corazón y la mente, dando a

cada uno según sus obras.

Ap 20.12 Entonces fueron juzgados los muertos de acuerdo con lo que está escrito en esos

libros, es decir, cada uno según sus obras.

Ap 22.12 Voy a llegar pronto y llevo conmigo el salario para dar a cada uno conforme a

su trabajo.

¿CÓMO ERA EL BAUTISMO DESDE EL PRINCIPIO DE LA IGLESIA?

La Iglesia Católica enseña que en el Bautismo son perdonados todos nuestros pecados

cometidos hasta entonces. En el Bautismo renacemos a una nueva vida, ungidos por el

Espíritu Santo. Los hermanos separados dicen que el Bautismo es sólo un símbolo, pero

niegan el perdón de los pecados. Por otro lado, niegan el bautismo de los niños, olvidando

los pasajes bíblicos que nos refieren que los primeros cristianos eran bautizados con la

totalidad de sus familias. Incluso mas adelante encontramos un texto en que se dice a un

recién convertido: ‘Ten fe y te salvarás TU y TU FAMILIA’. Tampoco es necesario el

bautismo de inmersión como propugnan los protestantes. Vemos que Pablo fue bautizado

inmediatamente tras recibir la curación de manos de Ananías: no tuvo tiempo de ir a una

piscina o un río para ser sumergido en el agua. Lo que actúa en el Bautismo, no es la

inmersión o la cantidad de agua, sino el poder de Dios. Por eso es que también los niños

deben ser bautizados desde pequeños y no negarles esa gracia. A los hermanos separados

cabría preguntarles: ¿Cuándo un niño de su congregación está enfermo, oran o no por él?.

Seguro que la respuesta es sí, como se debe suponer. Si aplicamos el criterio, que dicen

ellos no se debe bautizar a los niños porque aún no entienden, podríamos decirles:

¿Entonces por qué oran por sus niños, si tampoco entienden?. La respuesta es obvia: no

entienden, pero eso no importa, puesto que quien actúa es Dios, su gracia, su poder. Cosa

igual ocurre en el Bautismo: aunque el niño no entienda su sentido aún, Dios es quien actúa

sobre él, concediéndole el Espíritu Santo. Además; no olvidemos las palabras del mismo

Jesús: ‘Dejen que los niños vengan a mí y no se lo impidan’.

Mt 19.14-15 Jesús les dijo: ‘Dejen a esos niños y no les impidan que vengan a mí …’ Jesús les impuso

las manos y continuó su camino.

Lc 18.16 Jesús pidió que se los trajeran, diciendo: ‘Dejen que los niños venga a mí y no se lo impidan’.

También recordemos que el mismo Jesús, así como todos los niños judíos de su

época, eran sometidos a la circuncisión a los 8 días de nacido. Seguramente, ninguno de

ellos entendía el sentido; pero, igual eran circuncidados, porque era la voluntad de Dios. Si

Pablo dice que el bautismo es la circuncisión no quirúrgica, entonces, ¿Por qué nuestros

hermanos protestantes quieren privarle de esta “circuncisión” (bautismo) a los niños?. Su

postura no tiene ningún sustento. Veamos a continuación algunos textos bíblicos sobre el

Bautismo:

Mt 3.11 Yo los bautizo con agua… Pero después de mí viene uno con mucho más poder … él los

bautizará en el Espíritu Santo y el fuego.

Jn 3.5 ‘En verdad te digo: El que no renace del agua y del Espíritu no puede

entrar en el Reino de Dios’.

Hch 9.18 Al instante se le cayeron de los ojos una especie de escamas y empezó a ver. Se levantó y

fue bautizado.

Hch 16.15 Recibió el bautismo junto con los de su familia.

Hch 16.31,33 Le respondieron: ‘Ten fe en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu

familia’ … Se bautizó con toda su familia a aquella hora de la noche.

Hch 22.16 Y ahora ¿a qué esperas? Levántate, recibe el bautismo y lava tus

pecados invocando su Nombre.

Rom 6.3,4 Al ser bautizados en Cristo Jesús, hemos sido sumergidos en su muerte… Así

también nosotros empezamos una nueva vida.

1 Cor 1.16 Perdón, también bauticé a la familia de Estéfanas.

Col 2.12,13 Es el bautismo, en el cual fueron sepultados con Cristo. Y en él fueron

luego resucitados … Uds. estaban muertos por sus pecados y su

misma persona no estaba circuncidada, pero Dios los hizo revivir junto a Cristo: Nos

perdonó todas nuestras faltas.

Tit 3.5-6 En el bautismo volvimos a nacer y fuimos renovados por el Espíritu Santo que Dios

derramó sobre nosotros por Cristo Jesús.

Hb 6.1-2 No vamos a echar una vez más las bases, es decir, el arrepentimiento de la obras de muerte,…,

la doctrina referente a los bautismos…

EL INFIERNO EXISTE Y ES ETERNO

Algunos grupos fundamentalistas dicen que el infierno no existe y que en el juicio final,

los pecadores serán simplemente aniquilados, destruidos. Pero esta postura, contradice

totalmente lo que nos enseña la Palabra Divina al respecto. El infierno sí existe y es eterno,

nunca tendrá fin. Eso es lo que nos dice la Biblia:

Is 66.24 El gusano que los devora no morirá, y el fuego que los quema no se apagará y

todos se sentirán horrorizados al verlos.

Dn 12.2 Muchos de los que duermen en la región del polvo se levantarán, unos para la vida eterna,

otros para el horror y la vergüenza eterna.

Mt 3.12 ‘Guardará el trigo en sus bodegas, mientras que la paja la quemará en el fuego que

no se apaga’.

Mt 5.30 ‘Porque es mejor que pierdas una parte de tu cuerpo y no que todo tu cuerpo sea

arrojado al infierno’.

Mt 13.42 ‘Y los arrojarán en el horno ardiente. Allí no habrá más que llanto y rechinar de dientes’

Mt 13.49-50 ‘Separarán a los malos de entre los buenos y los arrojarán al horno ardiente.

Allí será el llorar y el rechinar de dientes’.

Mt 18.8 ‘Pues es mejor para ti entrar en la vida sin una mano o sin un pie que ser echado al

fuego eterno con las dos manos…’

Mt 25.41 ‘¡Malditos, aléjense de mí y vayan al fuego eterno, que ha sido preparado para el

diablo y para sus ángeles!’

Mc 9.43 ‘Pues es mejor para ti entrar con una sola mano en la vida, que ir con las dos a la

gehenna, al fuego que no se apaga’.

Mc 9.48-49 ‘Donde su gusano no muere y el fuego no se apaga. Pues el mismo fuego

los conservará’.

2 Tes 1.9 Serán condenados a la perdición eterna, lejos del rostro del Señor y de su Gloria

irresistible.

2 Tes 1.8 Entonces la llama ardiente castigará a los que no reconocen a Dios y no obedecen al

Evangelio de Jesús, nuestro Señor.

Jud 7 Ëstas (Sodoma y Gomorra) son ahora una advertencia del fuego eterno.

Jud 12,13 Son como nubes arrastradas por el viento que no dan lluvia, … estrellas errantes a las que

esperan las tinieblas eternas.

Jud 22,23 Muestren comprensión con los que dudan; a unos los salvarán arrancándolos del

fuego eterno.

Ap 14.11 No hay reposo, ni de día ni de noche, para los que adoran a la bestia … El humo de su

tormento se eleva por los siglos de los siglos.

Ap 20.10 Entonces el diablo, el seductor, fue arrojado al lago de fuego y azufre… Allí serán

atormentados día y noche por los siglos de los siglos.

Ap 20.15 Y todo el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego.

Ap 21.8 En una palabra, para todos los falsos, su lugar y su parte es el lago que arde con

fuego de azufre, que es la segunda muerte.

¿ES MALO REZAR?

Continuamente nuestros hermanos protestantes dicen que los católicos no oramos,

sino que rezamos. Lo que critican es que algunas de nuestras oraciones – porque oración

es dirigirse a Dios, simplemente – son aparentemente repetitivas, y nos mencionan como

principal ejemplo el Rosario, en el cual se repite, mientras se medita el Misterio respectivo,

una decena de Avemarías. Nuevamente, y como en los casos anteriores, su error parte de

una interpretación equivocada de la Biblia. En ésta, encontramos varios ejemplos de cómo

en algunas ocasiones uno se puede dirigir con ruegos o plegarias repetidas a Dios, lo que

interesa es con qué corazón las elevamos a El. Si hay fe y buena intención, Dios nos sabrá

escuchar. Y para que no queden dudas, incluso encontramos que el mismo Jesús repetía

las mismas palabras cuando se dirigía al Padre. Si aplicáramos el mismo criterio de

nuestros hermanos separados, probablemente también habrían criticado a Jesús, por orar

con palabras repetidas:

2 Cr 29.30 Después el rey Ezequías y los jefes mandaron a los levitas que alabaran a Yavé

con las palabras de David y del vidente Asaf.

Mt 20.30-31 Comenzaron a gritar: ‘¡Señor, hijo de David, ten compasión de

nosotros!’. La gente les decía que se callaran, pero ellos gritaban aún más

fuerte: ‘¡Señor, hijo de David, ten compasión de nosotros!’.

Mc 10.47-48 Empezó a gritar: ‘¿Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!’. Muchas

personas trataban de hacerlo callar. Pero él gritaba con más fuerza:

‘¡Hijo de David, ten compasión de mí!’.

Lc 18.38-39 Entonces empezó a gritar: ‘¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!’. Los

que iban delante le levantaron la voz para que se callara, pero él

gritaba con más fuerza: ‘¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!’.

Mt 26.30 Después de cantar los salmos, partieron para el monte de los Olivos.

Mt 6.9 Uds. pues recen así: Padre Nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea tu

Nombre, …

Lc 11.2-3 Les dijo: ‘Cuando recen, digan: Padre, santificado sea tu Nombre, venga

tu Reino. Danos cada día el pan que nos corresponde …’

Mt 26.44 Los dejó, pues, y fue de nuevo a orar por tercera vez repitiendo las mismas

palabras.

Mc 14.39 Y se alejó de nuevo a orar, repitiendo las mismas palabras.

Ap 4.8 Los Cuatro Seres Vivientes … no cesan de repetir día y noche: Santo,

santo, santo, es el Señor Dios, el Todopoderoso, que era, es y ha de

venir.

Ap 4.9-11 Cada vez que los Seres Vivientes dan gloria, honor y acción de gracias, …

, los veinticuatro ancianos se arrodillan, … adoran, … diciendo:

Vuelvan a ti, Señor y Dios nuestro, la gloria, el honor y el poder, pues tú lo

mereces.

® Derechos Reservados

 
Este sitio web fue creado de forma gratuita con PaginaWebGratis.es. ¿Quieres también tu sitio web propio?
Registrarse gratis